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Colegio Pureza de María

Pureza o la pasión por enseñar

El centro concertado religioso del 142 de la avenida del Cid es el primer colegio de la Comunitat Valenciana que logra el sello de «Excelencia Europea 500+»

Rafel Montaner

«Tu felicidad es mi felicidad». Decía la profesora Alberta Giménez (1837-1922), fundadora de la congregación de Religiosas Pureza de María. Si esta docente mallorquina adelantada a su tiempo recorriera hoy las aulas del colegio que su orden tiene en la avenida del Cid, estaría contenta al ver la ilusión con que los niños de Infantil y Primaria aprenden matemáticas a través del innovador proyecto educativo EntusiasMAT o cómo los jóvenes de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) disfrutan construyendo robots.

El sueño de la madre Alberta, «el promover la educación integral de la persona de acuerdo con una concepción cristiana del ser humano, de la vida y del mundo», crece en cada rincón del Colegio Pureza de María-Cid, que este junio celebrará sus 75 años de historia. Esta escuela es la tercera que la congregación, que tiene 13 colegios repartidos por toda España, abrió en tierras valencianas tras los Pureza de María de Ontinyent (1901) y del Grau de València (1920).

Una escuela «viva»

Este colegio religioso, cuyas enseñanzas están concertadas desde Infantil (3-5 años) hasta Bachillerato, fue durante el proceso de admisión del alumnado para este curso 2014-15 el tercer centro docente de Valencia más demandado por las familias con más de 250 solicitudes, de las que no pudieron atender 90 al cubrir todas las plazas.

«Aunque por fuera podemos parecer un colegio normal, cuando cruzas la puerta sorprende ver lo vivo que está y la gran implicación de todo el mundo por lograr la mejor enseñanza», explica la hermana E.G. , directora del Pureza de María y superiora general de la congregación desde el 5 de abril.

El colegio acaba de convertirse también en el primer centro docente de la C. Valenciana que logra el sello de Excelencia Europea 500+ del Club Excelencia en Gestión (CEG), el máximo reconocimiento que concede esta entidad evaluadora que representa en España a la Fundación Europea para la Gestión de Calidad, conocida como EFQM por sus siglas en inglés. El Pureza de María-Cid recibirá la distinción mañana (13 h.) en un acto abierto a toda la comunidad escolar.

Tras este sello europeo de calidad está el reconocimiento a las muchas de las innovaciones docentes que desarrolla el colegio en sus aulas. La hermana C. P. M, directora pedagógica de ESO y Bachiller, destaca la apuesta del colegio «por el aprendizaje cooperativo y el trabajo por proyectos».

«Coaching» de profesores

El Pureza de María-Cid también desarrolla una experiencia de coaching de profesores de Secundaria «única en España», según C. P. M. En dichas sesiones, que se desarrollan en las asignaturas instrumentales, coinciden dos docentes que observan e interactúan durante la clase. Luego, elaboran en equipo un diario en el que abordan cómo mejorar la enseñanza. El alumnado también interviene durante una tutoría trimestral en la que también aporta sus propuestas de mejora.

Este curso, además dentro de su trabajo de las inteligencias múltiples, ha implantado un proyecto de ajedrez en el aula para niños de Infantil y hasta 3º de Primaria «con el fin de trabajar la inteligencia lógico matemática», apunta C. P. M. Otras actividades de éxito que han incorporado son las tertulias dialógicas literarias desde Primaria hasta Bachiller.

Inmersión en inglés

También destaca el tratamiento integrado que realiza de la enseñanza de las cuatro lenguas que imparte —castellano, valenciano, inglés y francés— y la inmersión lingüística en el idioma de Shakespeare con su programa «Yes, we speak English», destinado a reforzar las destrezas orales y comunicativas del alumnado en esta lengua. Todo esto sumado a que en cinco años de Comenius acumula intercambios con colegios de 23 países y ahora, en el nuevo Erasmus+, última otro de robótica y matemáticas con Alemania. C. P. M subraya además la introducción en el aula «de estrategias y rutinas para fomentar en los niños y jóvenes el pensamiento crítico y creativo».

El colegio tampoco deja de lado la educación en valores, «pues esa es nuestra razón de ser», apunta la directora titular. Entre ellas destacan su programa de Educación en el Amor desde Infantil hasta Bachillerato, pensado para fomentar una educación integral de la afectividad y la sexualidad», y el Movimiento de Familia Albertiana de comunidad de vida cristiana.

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