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Red metropolitana

La Emshi prevé vender el agua más cara a Valencia y a 51 municipios de tres comarcas

El 'cap i casal' sufrirá una subida del 10,3 % y Riba-roja y Albalat dels Sorells son los más afectados

La asamblea de la Entidad Metropolitana de Servicios Hidráulicos (Emshi), en la que están representados 52 municipios del área metropolitana de Valencia, aprobó el pasado jueves para el próximo ejercicio 2017 una previsión de incremento medio del 9 % en la tarifa de agua en alta (la que los municipios compran a la Emshi para distribuirla a sus vecinos). Este incremento previsto (la tarifa dependerá finalmente de lo que haya consumido cada municipio cuando termine el año) se debe, según ha explicado el presidente de la Emshi, Vicent Sarrià, al posible incremento del canon de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) por la sequía y, principalmente, a la incorporación a la tarifa de los costes del conocido como «Plan de Choque» que ha iniciado la concesionaria Imemed para mejorar la red de distribución, con un coste total de 121 millones de euros que se irán pagando a través de la factura del agua en durante varios años.

Pero este 9 % de incremento respecto a la tarifa de 2016 es sólo una media obtenida de la previsión de los 52 municipios de las comarcas de l´Horta, la Ribera, el Camp de Túria, además del cap i casal, que forman parte de la Emshi. Según el cálculo por localidad que ha realizado el concejal de EU y representante de Silla en la Emshi, Valentín Mateos, hay municipios en las que el incremento previsto respecto a este año es del 1.768 % (como es el caso de Riba-roja) o del 670 % en el caso de Albalat dels Sorells. Y, en el lado contrario, hay municipios como Albuixech, Beniparrell, Rafelbunyol, la Pobla de Farnals, Godella, Picassent, el Puig, Aldaia o Museros a los que la Emshi tiene previsto vender en 2017 el agua más barata que en 2016. Pero, en definitiva, hay 35 municipios (31 de ellos en l´Horta) a los que la Emshi calcula que incrementará la tarifa del agua en el próximo ejercicio. Después, cada ayuntamiento decidirá si ese incremento acaba repercutiendo en el consumidor.

¿A qué se debe esta disparidad de precios en la tarifa del agua en alta de la Emshi? La responsabilidad es de lo que se conoce como «tarifa binómica» que se calcula a partir tanto del consumo de agua como del número de habitantes del municipio. Este tipo de tarifa se aplica desde 2015 para que todos los municipios contribuyan a través de una cuota fija (el número de habitantes) a financiar las inversiones que realiza la entidad para mejorar las infraestructuras de distribución del agua. Y es que hasta entonces, los municipios que se abastecen de pozos en mayor o menor medida, y por lo tanto compran menos agua a la Emshi, contribuían menos a financiar estas infraestructuras hídricas. Los hay incluso „como Llombai, Montroi, Real, San Antonio de Benagéber, Alfarp o Catadau„ que al abastecerse exclusivamente de pozos, no pagaban ni un euro a la Emshi. A partir de ahora abonarán 11,17 euros por habitante empadronado aunque sigan sin consumir ni un litro de agua de la red metropolitana.

«Las infraestructuras suponen una inversión de millones de euros al año para que los vecinos disfruten de un distribución segura y de calidad „justificaba ayer Sarrià„. Quizá ahora esos municipios que tienen pozos propios no usan las infraestructuras de la Emshi, pero es posibles que en un futuro sí sin haber contribuido a ello. Y entonces les tendríamos que cobrar todo de una con un coste que a lo mejor no podrían asumir, o no cobrarles, lo que sería injusto para los municipios que sí han estado pagando».

El presidente de la entidad metropolitana, y también concejal del Agua en Valencia por el PSOE, apunta otro objetivo de la tarifa binómica: disminuir el consumo humano de agua de pozo (al parecer, de menos calidad) y que los ayuntamientos apuesten por la red separativa; es decir, que el agua proveniente de la red de la Emshi sirva para beber, y la de los pozos tenga otros usos.

Pero Valentín Mateos, que en la asamblea de la pasada semana votó en contra de la nueva tarifa, considera injusto el sistema que implantó el PP cuando estaba al frente de la Emshi y que la actual asamblea (en la que los populares apenas tienen representantes) han mantenido. «Este sistema castiga a los municipios que menos agua consumen, que son a los que más se les incrementa la tarifa, y premia a los que más deberían pagar. Están desautorizando el uso racional del agua», afirma Mateos.

El concejal sillero considera especialmente sangrantes los casos de los municipios que pagarán por su población pese a que la propia Emshi prevé que no consumirán ni un metro cúbico de la red metropolitana, y sobre todo aquellos municipios en los que la desproporción entre número de habitantes y agua consumida de la red metropolitana dispara el coste del metro cúbico. Este último es el caso de municipios como Albalat dels Sorells para el que, según los datos que la Emshi ha facilitado a Mateos, está previsto que pague 44.082 euros por los 3.000 litros de agua que está previsto que consuma en 2017 (esta previsión se calcula a partir de los datos de consumo de años anteriores). De esta forma, y tal como señala el regidor de EUPV, a Albalat le costará cada metro cúbico de agua de la red metropolitana 14,69 euros. El segundo municipio que más podría pagar por el metro cúbico de agua es Riba-roja, con 9,74 euros. Excepto estos dos, ningún municipio del área metropolitana paga el metro cúbico por encima del euro.

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