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Para perderse... y para olvidar

La casa olvidada y la que teme caer en el olvido

Naturia es un soprendente espacio de divulgación en el Jardí del Túria desconocido por la mayoría - La Casa del Agua sigue cerrada y sin uso

La casa olvidada y la que teme caer en el olvido

La casa olvidada y la que teme caer en el olvido

Un breve paseo por el tramo II del Jardí del Túria nos descubre la enorme contradicción. En su parte alta la Casa del Agua sigue cerrada y sin uso específico, intentando sobrevivir al vandalismo y al paso del tiempo. Un edificio que integra las ruinas reconstruidas del antiguo azud de Rovella y que nos habla de la estrecha relación entre la ciudad y sus recursos hídricos. A unos 500 metros «río abajo» desemboca un pequeño acueducto en Naturia, uno de los espacios más desconocidos por los vecinos de Valencia y que debería ser un referente de la divulgación y cuidado del medio ambiente. Una construcción que corre el peligro de acabar clausurada si no se potencia su uso.

Naturia, abierto hace casi siete años , se define como «un espacio de exposición y divulgación del medio ambiente urbano donde apoyar decididas actividades y campañas a favor de la sostenibilidad». Y así ha ido funcionando los últimos años, aunque los recortes que en el pasado afectaron al Organismo Autónomo Municipal (OAM) y el elevado número de trabajadores de baja, mantiene el edificio bajo mínimos. Se abre diariamente, y los ciudadanos pueden disfrutar de sus cinco salas de exposiciones y aulas de divulgación cuando se solicitan, pero también es cierto que la falta de promoción de Naturia es evidente y que su apertura se hace bajo mínimos.

Si Naturia, un centro bonito y coqueto en el centro del antigua cauce sobrevive con tímidos latidos, a la Casa del Agua se le paró el corazón hace mucho tiempo. Construida en los años 80 conservando parte del azud de la acequia de Rovella, el edificio lleva años cerrado, víctima del vandalismo. Espacios tapiados, cristaleras rotas, hierros oxidados y grafitis que el Ayuntamiento de València tapa de vez en cuando forman parte de la estampa habitual que los vecinos se encuentran.

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