El Puerto de Valencia ha empezado a desmantelar el sistema de videovigilancia de su frontera del muro de la antigua fábrica Moyresa, en la frontera con Natzaret, cuyo uso se ha cedido al Ayuntamiento de Valencia para crear una gran zona verde que mejore la integración del puerto y la ciudad. La retirada de las ocho cámaras del perímetro de Moyresa llega tras el acuerdo alcanzado a principios de mes entre el puerto y la ciudad para compensar, con 30 años de retraso, a Natzaret por la destrucción de su playa.

Además de los terrenos de Moyresa, el puerto cede el suelo de Benimar para una zona deportiva, donde se baraja la ubicación de la ciudad deportiva del Levante UD. La ciudad ganará 174.000 m2 de zonas verdes y deportivas, la mitad para un gran parque de desembocadura.

Está previsto que las cámaras que se retiren de la frontera de Natzaret se reubiquen en el perímetro del nuevo recinto aduanero, que se retranquea alrededor de 300 metros. El puerto, a petición de los vecinos, tiene previsto ceder la valla de forja histórica que se retiró en la dársena para reutilizarla como cerramiento del parque de desembocadura. Los vecinos quieren que, por seguridad y para evitar vandalismo, el nuevo parque pueda cerrarse por las noches, como el Jardín de Viveros.

Los vecinos de Natzaret valoraron ayer la retirada de las cámaras de vigilancia del muro «de la vergüenza» de la fábrica, cuyo derribo también están preparando el puerto y el ayuntamiento. El portavoz de la Asociación de Vecinos de Natzaret, Julio Moltó, aseguró ayer que ya «ha empezado la cuenta atrás para la construcción del Parque de Desembocadura». La retirada de las cámaras de videovigilancia llega después de que el pleno del ayuntamiento de Valencia aprobase el pasado jueves el acuerdo para la redacción del nuevo plan de ordenación de Natzaret.

El consejo de administración de la Autoridad Portuaria de Valencia también aprobó la cesión de los terrenos el pasado 7 de febrero

La Autoridad Portuaria, la Generalitat y el Ayuntamiento de Valencia alcanzaron ese día, tras meses de negociaciones, un acuerdo para redactar el planeamiento que dará forma a la nueva frontera de la ciudad con el puerto sin muro ni contenedores o industrias al lado de las casas.

Las fuentes de la APV explicaron que la intención del puerto es poner a disposición del ayuntamiento cuanto antes los terrenos, para que lleve a cabo los trabajos de limpieza y urbanización, cuyo coste, remarcaron, es compentencia del ayuntamiento.

El coste y la financiacion de las obras previstas en la frontera con Natzaret todavía no está clara. El ayuntamiento asume la urbanización de la parte del jardín, mientras que el puerto ejecutará las actuaciones dentro del recinto, como el retranqueo de la rotonda que actualmente cubre la desembocadura. Las actuaciones de la Generalitat aún no se han definido.