31 de mayo de 2018
31.05.2018
Reivindicación

'Ciutat Vella i Viva' se alza contra los recortes municipales en las terrazas

Comerciantes, hosteleros y vecinos reclaman diálogo "para evitar que el barrio se muera"

31.05.2018 | 09:13
'Ciutat Vella i Viva' se alza contra los recortes municipales en las terrazas

«Rip. Aquí antes había una mesa». Y en inglés. «Here there was a table». Para que se entere todo el mundo. Los comerciantes, hosteleros y vecinos del barrio del Carmen, o al menos una parte de los mismos, que se han alzado en contra de lo que consideran «el principo del fin del barrio»: las nuevas ordenanzas que restringirán el número de terrazas.

Se hacen llamar Col·lectiu Ciutat Vella i Viva y pretende concienciar de que es necesario un diálogo para que los recortes en horario y ocupación no supongan acabar con una red de terciario que, tal como aseguraban ayer en la presentación de la campaña, «cambió la historia de un barrio que estaba totalmente degradado, en el que a partir de determinada hora daba miedo entrar por si te atracaban y que ahora es un lugar para disfrutar, para vivir, para relacionarse, para tomar algo...».

Asociación de Hosteleros de Ciutat Vella, Asociación CarmeSí, Festival Cultural Intramurs, Mercat de Mossen Sorell, Asociación de vecinos del Mercat, Asociación de vecinos del barri del Carme, ARCHIVAL (Asociación para la Recuperación de Cascos Antiguos) y comerciantes de todo tipo se han sumado a la creación de este colectivo que emplea la fórmula de las redes sociales para hacerse notar y, con ello, reivindicar la importancia de las terrazas y lo pernicioso de su recorte con las nuevas medidas de la ZAS (Zona Acústicamente Saturada) puestas en marcha por las concejalías de Comercio y Espacio Público y la de Medio Ambiente del Ayuntamiento de València.

«El problema es que, desde el ayuntamiento, sólo hemos recibido como respuesta el silencio. Ni han hecho en estos años campaña alguna ni ahora muestran interés en sentarse a hablar con nosotros». Salvan de la quema a Sandra Gómez «que sí que nos ha convocado para la semana que viene».

Uno de los aspectos en los que incide este heterogéneo grupo es que «no hay conflicto en este barrio entre sus comerciantes, sus hoteleros y sus vecinos». Gráfico fue para ello el dueño del Horno de San Nicolás, que aseguraba que «no sólo quiero que una generación más siga trabajando en nuestro horno. Es que luego, cuando estás en casa, y escuchas por la ventana el '¡una de calamares!', se te ponen los pelos de punta».

La campaña #somdeterrasses recuerda que hubo 118 alegaciones presentadas contra la ZAS del Carmen «y casi la mitad la hicieron los propios vecinos». Para concluir pidiendo respeto «porque somos los que, con nuestro esfuerzo, hemos sacado adelante el barrio y no queremos volver a verlo con botellón, inseguro, muerto. Sólo pedimos que nos escuchen».

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