08 de agosto de 2018
08.08.2018
Cierre de la playa

La playa de Pinedo continuará cerrada al baño para evitar riesgos

Las fuertes lluvias provocaron que el agua fecal se desbordara en el azarbe paralelo a la depuradora

07.08.2018 | 21:28
La playa de Pinedo continuará cerrada al baño para evitar riesgos

La playa de Pinedo continua en alerta a la espera de su vuelta a la normalidad. Si el pasado lunes los bañistas de la zona presentaban diversas quejas por los malos olores y la mancha detectada en el agua -lo que obligó al cierre por parte del Ayuntamiento de València de la playa durante toda la tarde para analizar el estado del agua-, la jornada de ayer se mantuvo marcada por la bandera roja que ondeó durante todo el día.

De este modo y ante las nuevas muestras tomadas y analizadas ayer del agua afectada -cuyos resultados se conocerán esta mañana- el consistorio valenciano decidió que, como forma de prevención, el cierre de la playa de Pinedo se mantendría hasta hoy.

Como ya adelantó Levante-EMV, la causa del mal olor detectado en la playa valenciana tuvo su origen en un vertido de aguas fecales procedente de la depuradora cercana, la cual da servicio a un total de 19 municipios. Así, fuentes de la Conselleria de Medio Ambiente explicaron a este diario que la diseminación de estos residuos se debió a las fuertes lluvias que en la madrugada del lunes se registraban en la ciudad de València y alrededores, las cuales propiciaron un aumento considerable del caudal recibido por la instalación.

Este hecho generó en la depuradora una sobresaturación de su capacidad, provocando a su vez que durante un breve periodo de tiempo -dos horas aproximadamente- el excedente de aguas no se pudiera «bombear al emisario y se vertieran al azarbe que va en paralelo a la depuradora», lo que puede provocar «una afección puntual en la calidad de agua», recalcaron fuentes de la Conselleria. No obstante y pese a el vertido, desde la Administración se insiste en que la depuradora de Pinedo está funcionando correctamente.

Un problema de la red unitaria

Este aumento puntual de la cantidad de agua recibida por la depuradora -una de las más grandes del país- se debe a que la ciudad de València, como muchos otros municipios de la Comunitat Valenciana, no tiene una red de canalizaciones que separe las aguas pluviales de las fecales, por lo que cuando se producen grandes venidas de agua, la instalación de depuración no puede llegar a asumir en su totalidad este gran e inusual caudal.

Sin embargo, este vertido de fecales provocado por las fuertes lluvias no ha sido el primero registrado en los últimos meses. El pasado mayo, en Natzaret y el Port del Saler esta misma incidencia provocaba que se colapsaran las tuberías y aflorara el agua negra, una situación a la que también se sumó el colapso del colector norte provocado por la acumulación de toallitas.

En este caso, fuentes municipales reconocieron que el lunes este alcantarillado también «se desbordó un poco», aunque en la jornada de ayer «ya estaba todo controlado», insistiendo en que la cantidad de residuos presentes en estos conductos «continúan retirándose poco a poco», aunque hasta que no desaparezcan por completo «no se solucionará» el problema.

Desde hace varios meses, entre las medidas que podrían evitar el crecimiento repentino del agua en las canalizaciones se ha planteado la construcción de más depósitos de tormentas -el primero se abrió en el Cabanyal en 2009- que permitan almacenar esta gran cantidad de lluvia. Uno de estos espacios sería en el Marítimo, donde la instalación de estos depósitos ascendería a 40 millones, un proyecto que todavía no se ha abordado.

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