Protesta
La defensa de la Casa Taller March cuestiona las causas de su derribo
Familia y colectivos ciudadanos recogen firmas y creen que hay «intereses urbanísticos»
MOISÉS DOMÍNGUEZ | VALÈNCIA
La escalinata principal del Mercado Central acogió ayer una recogida de firmas con la que la familia March trata de hacer visible lo que consideran una injusticia: que se vaya a derribar su Casa-Taller. Para ello, el actual propietario del inmueble, José March (cuarta generación) se apoya en la paradoja: «Se hace un Plan de Protección y lo que significa es que se acaba con el único taller artesano que queda en el barrio. Es incomprensible. El plan protege más de 2.300 elementos del barrio y éste, que tiene, como mínimo, más de 150 años, se derriba».
La Casa Taller March es un antiquísimo inmueble en el que, desde el Siglo XIX, se elaboraba diferentes tipos de artesanía: tejidos, cerámica, orfebrería, escultura.... Cuenta entre sus tesoros con un viejo telar de seda -que, de hecho, propicia que forme parte de la Ruta de la Seda de la ciudad-. Actualmente ya no se realiza trabajo profesional, pero sus abigarradas habitaciones son escenario de visitas culturales, talleres, exposiciones, etcétera.
Sin embargo, el bajo se asienta sobre una parte de la vieja muralla árabe, aunque la familia discrepa porque «a lo largo de la muralla se ha respetado todo tipo de establecimientos, viejos o modernos. Bares, casales falleros, casas particulares... y sin embargo, el único que molesta parece que es éste. La muralla puede ser rehabilitada sin problemas, como en los más de dos mil metros que tiene, pero estos 16 son los que parecen sobrar».
Se trata, consideran, de una cuestión de voluntad de la concejalía de Urbanismo. «Vamos a seguir recogiendo firmas, aunque se trata de una cuestión de querer o no querer acabar con el último vestigio de artesanía que, además, ahora es una dotación cultural y que preserva el concepto de taller-vivienda». Entre los colectivos presentes (Labor Art, Plataforma de la Muralla) ayer comparaban esta actuación con la del Metropol, pero incluso aún más grabe por tratarse de un inmueble con «vida». Incluso ayer se cuestionaba si no hay «intereses inmobiliarios» en el posible derribo. «Es una cuestión de obstinación».
- La pobreza acelera en el circuito de Fórmula 1 de València: 'Vivimos en una pocilga
- Las obras del entorno de la nueva Fe disparan los precios de alquiler del edificio aislado de València: 2.100 euros al mes
- Cortes de tráfico en València este sábado por la manifestación de docentes: recorrido y calles afectadas
- La JCF convoca a una nueva candidata a Fallera Mayor a escasas horas de la presentación oficial por una nueva renuncia
- La ronda norte de Mislata moviliza a 300 personas en defensa de la huerta de Campanar
- De las ovejas de Colau a las cabras de Vox: ¿puede un rebaño prevenir incendios en la Devesa?
- 146 falleras se embarcan en la aventura de ser Fallera Mayor de València 2027
- La vida después de los okupas de Benicalap: 'Ya no hay gritos, ni peleas, ni basura. Ahora se escucha hasta el tranvía