05 de noviembre de 2018
05.11.2018
Campus

Los proyectos frustrados de las universidades en València

La oposición de València en Comú dio al traste con el traslado de la Universidad Europea al Cabanyal

04.11.2018 | 22:10
Suelo en la huerta de Campanar, junto a Bioparc, en València.

El Ayuntamiento de València, gobernado por un tripartito formado por Compromís, PSPV y València en Comú, ha tumbado desde su llegada en 2015 dos proyectos para la ubicación en suelo público de dotaciones universitarias privadas en la ciudad.

Una de las primeras decisiones del Govern de la Nau fue la anulación del acuerdo para la concesión, a 75 años y mediante un concurso restringido, de un solar de uso educativo en Campanar, frente al Bioparc, a favor de la Universidad Católica.

La universidad del Arzobispado presentó al anterior gobierno de Rita Barberá, una propuesta para construir un hospital universitario con 180 camas en una parcela educativa (que se llegó a recalificar para uso dotacional privado) en la zona de expansión urbana de Campanar, que en los últimos años se ha convertido en un distrito sanitario por la concentración de hospitales, clínicas y centros de investigación.

El grupo municipal socialista, que cuando estaba en la oposición criticó con contundencia este proyecto calificando la adjudicación del solar a la Católica, con el entonces vicealcalde Alfonso Grau como valedor de «traje a medida», revertió el proceso cuando llegó a la Concejalía de Desarrollo Urbano.

En 2017, el gobierno del tripartito también volvió a decir no a la propuesta de la Universidad Europea para instalarse en el Cabanyal, en unos terrenos de titularidad pública, afectados por la derogada prolongación de Blasco Ibáñez.

La propuesta generó división entre los socios de gobierno, que finalmente cedieron a los argumentos en contra esgrimidos por València en Comú y su portavoz, la también concejala de Patrimonio, María Oliver, contraria a ceder suelo público, bien por subasta bien por concesión, a una universidad privada. Oliver adujo que este centro privado podría perjudicar, por su cercanía a los campus de Vera y Tarongers a las universidades públicas.

El ayuntamiento llegó a ofrecer a la UEV un conjunto de solares municipales en la confluencia de la avenida Serrería y Blasco Ibáñez que cubrían la demanda de 14.000 m2 de techo que demandaba para su nuevo campus la Universidad Europea. El proyecto se fue al trasto finalmente por la oposición de València en Comú.

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