16 de noviembre de 2018
16.11.2018
Sanción

Multan al ayuntamiento con 40.000 euros tras el accidente de Viveros

El gobierno municipal dice que el PP juega con la confusión al insinuar que la sanción está relacionada con la muerte de un operario "cuando se trata de una discrepancia técnica"

15.11.2018 | 22:16
El montaje de gradas en la Gran Fira de 2017 fue testigo del fallecimiento de un trabajador.

La imposición de una multa al Ayuntamiento de València por un importe de 40.000 euros a cargo de Inspección de Trabajo por el montaje de las gradas de Viveros en el verano del año pasado ha provocado un cruce de reproches entre el gobierno municipal y la oposición.

Por la mañana, el portavoz popular, Eusebio Monzó, anunciaba la existencia de la sanción y reclamaba que el alcalde diera explicaciones de inmediato «porque decía que el ayuntamiento era ajeno al accidente» en referencia al siniestro laboral que se produjo durante el montaje de las gradas en los días previos a la Feria de Julio, en el que falleció un operario.

Y por la tarde, el equipo de gobierno municipal acusaba al PP de estar jugando con la confusión, asegurando que «la sanción no está en ningún caso relacionada con el accidente. La inspección se produce al producirse el accidente y llegan a la conclusión de que hay un error administrativo. Y la sanción es por esa diferencia de matiz. No se trata de una multa relacionada con el siniestro».

Con lo que mientras Monzó decía que «Ribó y el concejal Pere Fuset mintieron a la prensa y al pleno para esconder la sanción», los portavoces municipales decían que «las declaraciones de Monzó son inciertas».

Sí que es cierto que la sanción es consecuencia de una inspección, que ésta es consecuencia del accidente y que en el informe de la misma se afea al consistorio que no había coordinador de seguridad, al considerar el ayuntamiento que se trataba de un servicio y no una obra.

Por eso, el ayuntamiento aseguró ayer que «la sanción se produce únicamente por una divergencia técnica de interpretaciones sobre un hecho administrativo. Los técnicos municipales entienden que la contratación de montajes, como el del escenario, es prestación de servicios, y así se calificó su contratación legalmente, mientras que la Inspección de Trabajo considera que se trata de obra de construcción».

El Ayuntamiento reconoce que esta diferencia de catalogación lleva asociadas «implicaciones diferentes en materia de protección de riesgos laborales».

Respecto a la organización de los conciertos de Viveros, «el Ayuntamiento contrató el escenario y los elementos relacionados. Por tanto, son los promotores quién contrataron y fueron autorizados a instalar una grada en la cual se produjo el triste accidente».

En cualquier caso, desde Alcaldía insisten en que «la resolución reconoce que se cumplió la normativa autonómica» y puntualizan que, al entender que este tipo de montajes son una obra, Inspección de Trabajo «considera que tendría que haber existido un estudio de seguridad y salud que el Ayuntamiento nunca antes había contemplado históricamente para las infraestructuras de Viveros».

«'NO' está relacionada»

«La sanción NO (el 'no' con mayúsculas) está en ningún caso relacionada con el accidente laboral sufrido a las gradas contratadas por los promotores musicales. Este hecho no aparece ni siquiera en el acta de inspección ni en la resolución, puesto que Inspección de Trabajo diferenció de entrada los conceptos y emitió actas separadas» concluyen

El PP, en su versión, se centra sobre todo en la existencia de la sanción, en que «se mintió para esconderla. Y, de hecho, la sanción se ha escondido en una modificación de créditos» pero también hace una mención al accidente. «El alcalde tiene que dar explicaciones sobre por qué decía que el Ayuntamiento era ajeno al accidente. Ribó no puede dejar pasar ni un minuto más sin aclarar por qué mintió, porque los valencianos no merecen un alcalde que se esconde, que elude sus responsabilidades y que les miente».

Si el Ayuntamiento ha sido sancionado por la Inspección de Trabajo, explicó Monzó, «es porque como administración responsable de dar los permisos de ocupación en un espacio público como el jardín de Viveros no actuó correctamente».

El accidente laboral, a consecuencia del cual falleció un operario, se encuentra en proceso de instrucción para determinar las responsabilidades que se deriven, aunque la Fiscalía, por ejemplo, ya ha descartado la citación como investigado del concejal de Cultura Festiva, Pere Fuset.

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