03 de enero de 2019
03.01.2019
Adopciones

Cientos de perros y gatos buscan en València un nuevo hogar en Navidad

Unos 500 perros y 300 gatos de la protectora Modepran buscan refugio

03.01.2019 | 19:20

Se acerca la noche de Reyes y muchos niños desean despertar con un nuevo miembro de cuatro patas en su familia. Esa misma noche más de 500 perros y 300 gatos del refugio Modepran esperan con ansias una vida mejor, que la que vivieron unos años atrás, rodeados de cariño y mucho amor.

Por eso, Modepran, que denuncia su colapso actual, hace un llamamiento a todas las familias para que adopten a estos animales, ya que «es una buena época porque están más tiempo en casa y esto permite que las mascotas se puedan adaptar mejor», señala la presidenta de la protectora, Amparo Requena.

Muchos de ellos llegaron al refugio desnutridos, con signos de maltrato y con un peso inferior al adecuado. Pero el cariño y el afecto de sus voluntarios ha comportado que muchos de ellos se recuperen y vuelvan a mostrar su simpatía y amabilidad tan características a aquellos que les den una nueva oportunidad.

Pero Requena también destaca que en Navidad tienen más precaución para que no se conviertan en «un capricho, sino en una adopción responsable». Por eso, los adoptantes deben responder a un cuestionario para asegurarse de que estos animales se encontrarán en buenas condiciones.

Además, los interesados pueden acogerlos durante un determinado tiempo antes de dar el paso definitivo, el de la adopción.
Tanto perros como gatos son entregados a sus familias con el chip correspondiente, las vacunas, esterilización y desparasitaciones.

Animales menos adoptados
La situación resulta todavía más difícil para los perros potencialmente peligrosos de este refugio, ya que las últimas noticias han creado un estigma en este tipo de animales, a pesar de que se trata de canes «excelentes y muy cariñosos, aunque los propietarios deben cumplir unos requisitos».

Requena también anima a adoptar a los perros con mayor edad, que han vivido toda la vida en una casa, pero que por distintas circunstancias ahora se encuentran en la protectora. Son los que más sufren y, como consecuencia, muchos mueren de pena.

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