10 de enero de 2019
10.01.2019
Convenio

València duplica su aportación económica a Casa Caridad para atender a más personas sin hogar

El aumento en la inversión responde a la apertura del centro de Benicalap y a las nuevas 16 plazas de baja exigencia

09.01.2019 | 22:22
Ribó visita con Consol y Miralles las instalaciones de Casa Caridad.

Solo hace falta echar un vistazo a la larga cola de personas que esperan a las puertas de la sede de Casa Caridad para corroborar que una tercera parte de la población valenciana ya vive bajo el umbral de pobreza.

«Desde el ayuntamiento intentamos arreglar las cosas, pero mientras tanto estas personas tienen que comer y dormir cada día». Así lo indicó ayer el alcalde de València Joan Ribó durante la firma de la renovación del convenio entre el Ayuntamiento y Casa Caridad, una entidad que «da de comer» a 350 personas cada día.

Este año, no obstante, la dotación municipal se ha duplicado, pasando de los 450.000 euros del anterior convenio a los 900.000 actuales, con el objetivo de responder a las necesidades de atención actuales. Y es que en 2016, Casa Caridad inauguró un nuevo multicentro en Benicalap con 66 plazas. Sin embargo sus servicios no fueron contemplados en el convenio anterior.

Asimismo, el presidente de Casa Caridad Luis Miralles anunció ayer la apertura de 16 nuevas plazas de baja exigencia en la Petxina bautizados con el nombre de «Bona nit» para aquellos que duermen en la calle pero que lo hacen con mascotas, con pareja o con algún tipo de adicción.

Motivos por los que no podrían acceder a una plaza ordinaria en los albergues municipales. «Esto nos permite atender y proteger a personas que no siguen unos protocolos determinados», indicó Miralles.

«El proyecto de Casa Caridad», reforzó la concejala de Bienestar Social Consol Castillo durante la firma del convenio, «cuadra totalmente con el del Ayuntamiento respecto a la atención a las personas que viven en la calle en situación de máxima exclusión».

Y es que aseguró que Casa Caridad no solo da de comer a quien se encuentra en situación de sin hogar, sino que además realiza «una intervención global de asistencia y orientación» para posibilitar su reincorporación «a la vida normalizada en el menor tiempo posible». Un proyecto, incidió Castillo, para «la dignificación de las personas» que cuenta con la voluntad de «devolver a la normalidad a aquellos que son víctimas» de la pobreza y la exclusión social.

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