«Una ciudad sostenible en la que se apuesta por la calida de vida de las personas es una garantía de éxito, por eso hay que repensar los espacios urbanos, las infraestructuras, la movilidad, los servicios o la relación con el agua o la energía», razonaba ayer Teresa Ribera, ministra en funciones para la Transición Ecológica. Ribera arropó a Sandra Gómez en un acto de campaña en el Jardín Botánico, donde ambas políticas abordaron las claves de una nueva València, volcada en la transformación medioambiental. «Nos encontramos ante una emergencia ambiental, y la comunidad científica viene alertando de la necesidad de reaccionar rápidamente», alertaba Ribera, para quien la respuesta está en un cambio «muy profundo» del modelo de desarrollo y gestión de urbes como València. «La ventaja es que, si lo hacemos bien, tendremos ciudades más sanas, inclusivas y habitables», enfatizaba.