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Las empresas de patinetes se buscan la manera de trabajar ante la falta de respuesta municipal

Alcanzan acuerdos parciales con comercios de la ciudad para que actúen como estaciones fijas El ayuntamiento está elaborando un informe sobre las necesidades de la ciudad que tiene paralizada la concesión de licencias para operar

Así es la nueva estación de patinetes ubicada en el centro comercial Nuevo Centro.

Así es la nueva estación de patinetes ubicada en el centro comercial Nuevo Centro. g. caballero

Varias compañías de patinetes que quieren operar en València bajo el sistema de «free floating», es decir, sin base fija en las calles, están sorteando la maquinaria administrativa del ayuntamiento para iniciar su despliegue en la ciudad. Al menos dos empresas (Movo y Wind) están ya trabajando en el «cap i casal» gracias a acuerdos puntuales que han llegado con algunos comercios. La nueva ordenanza de movilidad regula la circulación de estos vehículos, pero especifica claramente que aquellas mercantiles que quieran prestar estos servicios deben contar con una autorización municipal.

Casi distinto es el de la compañía Lime, que sí llegó a un acuerdo con La Marina para operar a modo de proyecto piloto dentro del recinto portuario. En cambio Movo y Wind están colaborando con varios negocios locales para que sus clientes puedan usarlos por el resto de la ciudad. Quien quiera usar estos vehículos debe bajarse la aplicación correspondiente, desbloquear los patinetes y tras usarlos, devolverlos al local donde los han arrendado.

Precisamente, Nuevo Centro anunció ayer que ha puesto en servicio en colaboración con la empresa Diverbikes la primera estación de alquiler de patinetes eléctricos en València. Son vehículos de la compañía Movo, que ya tiene acuerdos con otros comercios de la ciudad.

Nuevo Centro recuerda que al finalizar el servicio de alquiler «hay que aparcar el patinete en los puntos establecidos para ello y nunca fuera de ese lugar y apagar el patinete». La estación estará en funcionamiento en el siguiente horario de 10:00 a 22:00 horas de lunes a sábado y de 11:00 a 21:00 horas los domingos y festivos. Este punto de movilidad es de uso exclusivo para patinetes de alquiler autorizados, no para uso de patinetes particulares, aclaran.

Nuevo Centro también cuenta desde 2015 con una estación intermodal de la empresa Movus, para aparcar las bicicletas que se alquilan en las principales localidades del área metropolitana de València. Además el centro comercial cuenta con una estación de Valenbisi en la plaza exterior y dos zonas para estacionar bicicletas particulares, una en Avda. Pio XII, junto a Expo-Hotel y otra en el acceso por la calle Beltrán Báguena.

Primeros problemas detectados

Pese a trabajar con acuerdos con determinados comercios y que los usuarios están obligados a devolver los patinetes a los puntos habilitados, lo cierto es que esto no han evitado que algunos clientes hagan un mal uso de estos vehículos, aparcándolos indebidamente en las aceras o circulando por ellas. Algo que también sucede con el estacionamiento irregular de las motos de alquiler.

El Ayuntamiento de València ha querido evitar un descontrol en el uso de estos nuevos modos de movilidad y por ello la concejalía de Mobilitat Sostenible está tardando muchos meses en elaborar un informe sobre la capacidad que tiene la ciudad para albergar estos vehículos compartidos. Hace pocos días aseguraban a Levante-EMV que estaban ultimando el estudio, pero mientras las empresas de movilidad se las ingenian para operar.

Con el informe de Mobilitat Sostenible, el Ayuntamiento de València podrá desbloquear las autorizaciones a las empresas del sector del «sharing», no solo patinetes, sino también motos y coches e incluso bicicletas eléctricas. Está por ver si el consistorio, a través de la concejalía de Espai Públic elige la fórmula de la concesión administrativa o solo una simple autorización para todo aquel que la solicite. Hay decenas de empresas aspirantes.

Por su parte, la concejalía de Hacienda ya tiene preparadas las tasas que aplicará llegado el momento a cada operador por cada vehículo en la calle, aunque estos nuevos tributos aún tienen que pasar varios trámites administrativos. Con todo, y teniendo en cuenta las más de 4.000 motos que al parecer ya operan en València con este sistema de movilidad compartida, el ayuntamiento está dejando de ingresar unos 300.000 euros anuales.

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