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Adiós a los barracones del 103

El centro ha contado con una inversión de 5,2 millones El colegio tendrá gimnasio, huerto y aulas de música e informática

Así es el nuevo CEIP 103 de València

Los barracones que desde 2008 constituían el Colegio de Educación Infantil y Primaria 103 han pasado a mejor vida. Desde mañana, los alumnos del CEIP 103 de València, triste emblema durante décadas de los barracones escolares y los recortes en infraestructuras educativas, estrenarán centro este curso poniendo fin así a una década de precariedad.

Las obras de este colegio, ubicado en el barrio de Penya-roja y a pocos metros de la Ciudad de las Artes y de las Ciencias, han terminado. En las actuaciones del CEIP 103, el único de la ciudad ubicado íntegramente en barracones, se han invertido 5,2 millones de euros y arrancaron, tras numerosos trámites administrativos como el informe favorable del Ministerio de Fomento por la posible afección de los edificios a las rutas de los aviones, en enero de 2018, que atrasaron considerablemente el inicio de las obras.

El colegio se ha construido en un solar de 14.110 metros cuadrados de los que 5.610 corresponden a la superficie útil construible. Ahora, el nuevo enclave educativo, ubicado en la calle Ibiza en confluencia con la calle Luís García Berlanga, contará con 675 plazas escolares, 222 más que hasta la fecha, y un comedor con una capacidad para 500 comensales. Además, según el proyecto que publicó la Conselleria de Educación en su momento, el nuevo centro dispondrá de nueve aulas de Educación Infantil y 18 de Primaria ya que es de tres líneas.

Una de las actuaciones más novedosas de cara a esta nueva etapa que afronta el CEIP es que habrá un aula de Infantil para niños de dos años que servirá como preámbulo al segundo ciclo de educación Infantil (3 años). Otra de las actuaciones ejecutadas se centra en la seguridad de los más pequeños ya que las puertas de las clases de Infantil disponen de un dispositivo de seguridad para que los niños no puedan pillarse los dedos al cerrar la puerta.

La construcción de un huerto de 272 metros cuadrados también es uno de los principales atractivos del nuevo CEIP 103 ya que permitirá a los escolares plantar flores y hortalizas. El colegio también contará con unos parasoles móviles así como con una cubierta totalmente nueva que impedirá que se filtre el agua en caso de fuertes lluvias, situación que se vivía casi a diario ante fuertes temporales.

La tecnología también estarán presentes en el nuevo CEIP 103 ya que se ha instalado una megatablet en el aula de música que permitirá que la enseñanza sea mucho más dinámica y divertida para los escolares así como un sistema de domótica que se encargará de regular la luz que entre por las ventanas de las aulas

Tres promociones enteras de niños han cursado educación Infantil y Primaria en las aulas prefabricadas del 103. Los alumnos de este centro tendrán por fin gimnasio, aula de música, aula de informática, espacios de coordinación didáctica, sala polivalente y biblioteca. La construcción del colegio, uno de los trece que el anterior gobierno del PP dejó pendientes, ha sido una de las prioridades de la Conselleria de Educación, con Vicent Marzà al frente.

La ruta del despilfarro

EL CEIP 103 formaba parte de lo que se conocía como la ruta del despilfarro. De hecho, era la primera parada de un itinerario que también recorría el circuito de Fórmula 1 y el puerto de València, amarres incluidos. La peculiar ruta finalizaba en la Ciudad de las Artes y las Ciencias.

Así pues, gracias a la construcción del nuevo centro escolar, y a la incesante lucha del AMPA, la ruta del despilfarro pierde su primera parada.

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