Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Una peatonalización para contentar a todos

La explanada central de la plaza del Ayuntamiento, la fuente, los quioscos de flores, los autobuses y parte de tráfico seguirán presentes

El tráfico en la plaza del Ayuntamiento será muy diferente al actual tras la reurbanización.

El tráfico en la plaza del Ayuntamiento será muy diferente al actual tras la reurbanización. EFE/Kai Försterling

Si esperaban una revolución en la plaza del Ayuntamiento de València, no la habrá. El centro neurálgico de la ciudad tiene tantos usos y condicionantes que la reforma planteada tratará de cambiarlo todo sin cambiar nada.

La explanada central se debe mantener porque desde ahí se disparan las «mascletades» y nadie se atreve a cuestionar que se podrían trasladar a otra parte de la ciudad. También se mantendrá la fuente, un símbolo de la plaza y de la ciudad que fue construida por Carlos Buiges y se inauguró en 1962. Es uno de los monumentos más fotografiados de la ciudad y en 2018 se reformó su ajardinamiento

El actual espacio de la plaza nació hace 128 años cuando se derribó el Convent de Sant Francesc. Precisamente, los restos de este espacio religioso serán motivo de estudio arqueológico concienzudo, incluso podría recuperar algún elemento si al final esto resulta viable.

La vicealcaldesa Sandra Gómez explicaba hace unos días, en cambio, que no se prevé una actuación en el subsuelo, «sino que será toda en superficie», por lo que se descarta la idea casi romántica de recuperar la «tortada» de Goerlich. Es decir, la recuperación de aquella plataforma con sus escalinatas estilo neoclásico y el Mercado de las Flores en su parte superior y que daban esa idea de «tortada» al conjunto. En cambio sí se mantendrán y se potenciarán los puestos de flores, que dejarán de lado el diseño francés que lleva imperando desde hace décadas para dar paso a un nuevo estilo más acorde con los nuevos tiempos.

Bocado al tráfico rodado

En realidad lo más característico de la plaza ha sido el tráfico rodado. La enorme rotonda actual dejará paso a una gran superficie peatonalizada, pero aún conservará un vial para el tránsito privado que funcionará desde Periodista Azzati hasta Roger de Lauria.

Tampoco se perderá parte de la esencia de gran estación de autobuses que tiene actualmente este espacio público. Aunque se reducirán las líneas que pasan por esta plaza (al parecer pasarán de 16 líneas a 10, más las nocturnas) todavía contará con varias dársenas para la EMT. Lo que sí cambiará es el resbaladizo pavimento rojizo actual, que cuando llueve es una auténtica pista de patinaje para los viandantes. El gran invitado en la remodelación será el arbolado, que debería cobrar un fuerte protagonismo en esta nueva etapa. Lo veremos en cuatro años...

Compartir el artículo

stats