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Retoman las obras del polideportivo de Nou Moles tras casi una década paradas

Los vecinos confían en que esta vez se haga realidad una demanda histórica del barrio que se ha visto frustrada en varias ocasiones

Retoman las obras del polideportivo de Nou Moles tras casi una década paradas

Retoman las obras del polideportivo de Nou Moles tras casi una década paradas

h. g. valència.

La actividad vuelve al polideportivo de Nou Moles, cuyas obras quedaron paralizadas hace casi una década. El proyecto ha intentado reactivarse en varias ocasiones, sin embargo, los cambios de contratista y las modificaciones y revisiones de precios han impedido retomarlo de manera definitiva.

Los vecinos confían en que, tras la visita que hay prevista por parte del conseller de Educación, Vicent Marzà, y el alcalde, Joan Ribó, los trabajos avancen sin nuevos parones y esta dotación deportiva, tan demandada por el barrio, sea una realidad lo antes posible. El polideportivo de Nou Moles fue una de las grandes promesas de la exalcaldesa de València Rita Barberà y se incluyó en las inversiones del denominado plan Confianza.

Y la confianza en verlo acabado es lo que perdieron hace tiempo los vecinos que viven junto al solar vallado alrededor del cual se han colocado nuevas vallas y que ayer esperaban que este nuevo arranque de las obras «no sea una nueva tomadura de pelo» y no vuelvan a a bloquearse pasadas las elecciones.

El polideportivo, ubicado entre las las calles Luis Lamarca, Burgos y Castillo de Benisanó, ha sido durante años una estructura fantasma.

El Consell Jurídic Consultiu dio el pasado agosto vía libre para la continuación de las obras del polideportivo, una dotación que los vecinos de Nou Moles, un barrio deficitario es este tipo de dotaciones, vienen demandando desde hace tiempo.

Las vicisitudes de la obra

Después de que se firmase el contrato de obra en enero de 2011 por un importe de más de ocho millones de euros, la empresa Secopsa (adjudicataria del contrato de obras) empezó a tener problemas económicos tras un año de obras, por lo que se autorizó en 2015 la cesión del contrato a la UTE Nou Moles (formada por Aglomerats els Serrans S. A. y Actuaciones Públicas Civiles S. L.).

Tal como informó este diario, esta nueva empresa puso entonces en duda la viabilidad técnica del proyecto. La paralización de las obras durante cuatro años derivó en el desgaste del forjado y la cubierta.

La UTE pidió entonces una serie de modificaciones que incrementaba el presupuesto del proyecto hasta los casi once millones de euros. Este hecho suponía un sobrecoste de presupuesto del 21,9%, que debería asumir la Generalitat, lo que bloqueó el proyecto de nuevo, dado que la normativa de contratación pública fija el límite de sobrecoste en un 20 %.

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