El director-gerente de la EMT de València, Josep Enric García, negó ayer haber visto durante el mes de septiembre --en el que se produjo la estafa de 4 millones de euros a la empresa pública-- los movimientos en la cuenta bancaria que la compañía tiene en Caixabank. García se ha pronunciado de este modo, en unas declaraciones facilitadas a Europa Press, después de que el gestor de la citada cuenta declarara el jueves en el Juzgado de Instrucción número 18 de València, que investiga la estafa en la EMT, y afirmara que el director-gerente entró en la banca electrónica de la entidad en septiembre y ordenó algún pago a proveedores.

Asimismo, respecto al fraude fuentes de la Empresa Municipal de Transportes han explicado que cuando el director gerente y la directora de Gestión de la compañía «acceden a la plataforma digital del banco, les aparece una pantalla de inicio donde se indica que tienen pendiente firmar una transferencia que, previamente, les ha preparado la directora de Administración», única despedida e investigada en el juzgado tras detectarse la estafa.

«Es entonces cuando, tras la validación por parte de la directora de Gestión, ambos firman la transferencia», ha precisado la compañía, que ha agregado que «en ningún caso es necesario acceder a la cuenta de Caixabank» y que «en ningún momento aparecen en la pantalla ni el saldo disponible ni los últimos movimientos». La EMT ha recordado que el director-gerente y la directora de Gestión comparecerán como testigos en la causa abierta por el fraude el próximo 11 de diciembre y ha apuntado que será «en sede judicial» donde «ambos aclararán todas las informaciones falsas que se han ido publicando desde que se destapó la estafa».

Por su parte, la portavoz del grupo popular María José Catalá ha pedido que el alcalde, Joan Ribó, comparezca de nuevo en el pleno para aclarar la vinculación del bufete de su cuñado con el despacho que factura a la compañía pública. Catalá cree que la actuación del gerente «evidencia el descontrol en la empresa y que no se actuó con la debida diligencia para evitar el robo».