24 de noviembre de 2019
24.11.2019

Denuncian el deterioro de las pinturas de los ángeles músicos de la Catedral

El arzobispado mantiene un seguimiento y atribuye la degradación a «eflorescencias» por la humedad

24.11.2019 | 04:15
Denuncian el deterioro de las pinturas de los ángeles músicos de la Catedral

La Societat Valenciana d'Història de l'Art y el Círculo por la Defensa y Difusión del Patrimonio alertan sobre los efectos que las filtraciones y las humedades están provocando en los frescos de los Ángeles Músicos situados en el altar mayor de la Catedral. Ambas entidades lamentan que estas pinturas, que fueron restauradas en 2005, «se han degradado mucho en los últimos años» y reclaman una actuación inmediata bien por parte del Arzobispado o bien por parte de la Conselleria de Cultura. Así, Joan Gavara, portavoz de la societat Valenciana d'Història de l'Art indicaba ayer a este periódico que «la Catedral es un BIC y si el arzobispado no actúa debe hacerlo la Conselleria pues, según la Ley de Patrimonio es quien tiene la tutela sobre este tipo de bienes».

No obstante, desde el arzobispado aseguran que siguen de cerca la evolución de estas pinturas, más aún tras la instalación de más de 100 sensores en la bóveda que controlan aspectos como la humedad o la temperatura.

En esta línea tanto el responsable de Patrimonio del arzobispado, Jaime Sancho, como el arquitecto de la catedral, Salvador Vila, aseguraban ayer a Levante-EMV que lo que ha venido apareciendo últimamente en los frescos son «eflorescencias» que, efectivamente, se deben a la humedad, pero que «no ponen en peligro las pinturas». Es más, aseguran que es un problema que se puede solucionar con una limpieza minuciosa. Pero aquí es donde radica otro de los problemas, pues los frescos están situados «a una altura equivalente a un edificio de cuatro o cinco plantas y en una zona de la catedral muy importante para el culto y para las visitas», explica Vila, por lo que instalar allí unos andamios para acceder a los mismos no es nada sencillo ni práctico.

A este respecto, César Guardeño, portavoz del Círculo por la Defensa y Difusión del Patrimonio, reitera que «limpiar no es suficiente» sino que «hay que buscar las causas que generan el problema». Algo que también comparten desde el arzobispado, aunque añaden que es «muy difícil» establecer el origen de las humedades en un edificio de las dimensiones y de la antiguedad de la Catedral.

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