12 de diciembre de 2019
12.12.2019
Tribunales

El gerente de la EMT admite que no existen protocolos sobre pagos

García Alemany declara ante el juez que la empresa pública tiene establecidos procedimientos, pero que no existen protocolos escritos - Reconoce que entró a la cuenta pero no revisó el saldo

11.12.2019 | 22:43
El gerente de la EMT, José Enrique García Alemany, ayer en los juzgados.

La Empresa Municipal de Transportes (EMT) de València no tiene ningún protocolo escrito en materia de pagos u operaciones financieras. Sí que existen procedimientos específicos sobre determinadas funciones de la empresa pública, pero no se ha elaborado ningún protocolo escrito al que la plantilla pueda recurrir para gestionar operaciones financieras.

Así lo declaró ayer ante el juez que investiga el fraude de los cuatro millones de euros el actual gerente de la EMT, Josep Enric García Alemany. El directivo fue citado como testigo en el marco de las diligencias abiertas por el juzgado para recuperar el dinero público desviado a China a través de varias transferencias.

Según apuntaron a Levante-EMV fuentes conocedoras de su declaración, Alemany explicó al juez que la primera persona que preguntó sobre estos hechos a Celia Zafra, la trabajadora despedida que tramitó las transferencias, fue Esmeralda Aparisi, jefa de finanzas de la EMT.

Al parecer, según la versión de Alemany, Aparisi le trasladó que la trabajadora estaba llorando desconsoladamente, muy nerviosa, y que no podía decirle nada porque se trataba de un asunto confidencial -los estafadores le hicieron cree que el presidente de la compañía y concejal de Movilidad, Giuseppe Grezzi-.

Según estas fuentes, el gerente aseguró que entre el 3 y el 23 de septiembre solo accedió una vez a la banca electrónica de CaixaBank para ordenar un pago de remesas el día 17. Al parecer, no detectó ninguna irregularidad en esa ocasión porque no consultó el saldo de la cuenta.

Alemany no recordó si durante el tiempo que estuvo de vacaciones se cruzó algún correo electrónico con Mari?a Rayo?n, jefa de sección de la EMT, aunque a continuación matizó que probablemente sí.

Tras ser preguntado por los protocolos de actuación de la empresa pública en materias de pagos u operaciones financieras, el gerente trasladó al juez que la EMT cuenta con procedimientos establecidos para realizar las funciones de la empresa, pero no existen protocolos escritos como tales, según trasladaron estas fuentes.

Mientras, a preguntas del letrado de la defensa de Celia Zafra, Alemany explicó que desde que se descubrió el fraude la actitud de la trabajadora despedida fue colaborativa. En este sentido, añadió que no le pareció? que en ningu?n momento tratara de ocultar nada en relación al fraude.

La declaración de Alemany sobre la ausencia de protocolos específicos contrasta con la versión que ha mantenido Grezzi en todo este tiempo. De hecho, en unas declaraciones recientes, el dirigente de Compromís desvinculó el fraude con falta de personal en la EMT de València y que se produjo porque se saltaron los protocolos establecidos. «Todo estaba bien organizado en la empresa para que cada uno asumiera sus tareas», insistió.

El magistrado-instructor ya ha tomado declaración como testigo al trabajador de CaixaBank que tramitó los pagos. El empleado de banca manifestó en su declaración que siguió tramitando los pagos, pues «es el procedimiento habitual con los clientes institucionales». Lo hizo «con la confianza de que la EMT y en concreto Celia Zafra le iba a facilitar las cartas de pago originales» con las firmas. No obstante, lo que sí hizo fue «contactar con el cliente», en este caso con Zafra.

Además, declaró ante al juez que no consultó estas operaciones con ningún superior y que es otro departamento de la entidad el que se encarga de dar cuenta a organismos de control para evitar el blanqueo de capitales.

Demanda contra CaixaBank

El Ayuntamiento de València se ha propuesto recuperar los cuatro millones de euros de la EMT como sea. Por ello, en paralelo al procedimiento penal, la EMT ya anunció que iba a presentar una demanda por la vía civil contra CaixaBank para recuperar el dinero desviado.

Desde la empresa pública y el Ayuntamiento de València creen que el banco tiene responsabilidad en el pago de los cuatro millones de euros a los estafadores de la empresa, pues realizó hasta ocho transferencias sin cumplir, según explican, el protocolo fijado al respecto, es decir, la doble firma mancomunada y digital de la jefa de gestión y del gerente de la EMT.

La empleada que picó el anzuelo intentó cambiar de banco para realizar las transferencias, un hecho que habría permitido descubrir antes el fraude, pero fue disuadida por los estafadores para que continuara enviando dinero. El juez ha pedido a la entidad las grabaciones entre la trabajadora de la EMT y el empleado del banco.

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