Otro de los puntos calientes del debate se produjo al plantear una moción el equipo de gobierno para rechazar el denominado «pin parental» que han defendido PP, Ciudadanos y Vox en otras ciudades y autonomías españolas. La concejala de educación Maite Ibáñez (PSPV) censuró a la oposición y enfatizó: «Ustedes se sienten bien en la censura -en alusión al PP, Cs y Vox- porque la educación se ha convertido en un objetivo de la derecha». A continuación puso en valor la moción aprobada con los votos de Compromís y PSPV ya que sirve «para apoyar a los docentes» y defenderlos de «los ataques a la libertad de Cátedra». Ibáñez reclamó un modelo de enseñanza en el que priman los derechos de los niños además de los principios de los padres. Por su parte, Fernando Giner, de Ciudadanos, defendió que los padres «tienen derecho a decidir sobre la educación de sus hijos» a tiempo que censuró que en Cataluña «los escolares están siendo adoctrinados·. Por último, Julia Climent del PP, tachó de «cortina de humo» y «polémica artificial» este debate público sobre el «pin parental» porque a su juicio busca tapar «la gravedad de lo que está ocurriendo en Cataluña».