En un lugar tan emblemático como las 4 esquinas en el barrio de la Malva-rosa, entre la Avinguda Malva-rosa y el carrer San Juan de Dios, se concentraron ayer los vecinos para hacer una cacerolada de protesta contra el incremento del tráfico de drogas y el deterioro de la zona. Tal como han denunciado en diversas ocasiones los componentes de l'Associació de Veïns i Veïnes de la Malva-rosa, los participantes en la protesta reclamaron plazas dignas en lugar de descampados, más limpieza en las calles, derecho a una vivienda digna, reforzar la convivencia, crear espacios culturales de ocio y formación, y acabar con el mercado especulativo de la droga.