"En estos momentos tan cruciales por lo que estamos pasando, a la prudencia, la responsabilidad y a la colaboración que el arzobispado de Valencia ha demostrado siempre en relación al Covid-19. No debemos ni podemos promover actuaciones que pongan en riesgo el trabajo que conjuntamente y con gran esfuerzo y por parte de todos se ha hecho. Responsabilidad y prudencia son los ingredientes para seguir dando pasos seguros". Con estas manifestaciones ha definido la delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Gloria Calero, su postura respecto a los actos celebrados ayer en la Basílica de la Virgen de los Desmparados con motivo de su día grande.

Para determinar si las actuaciones suponían, de alguna forma, incumplir el estado de alarma, Calero prefiere esperar al informe de la Policía Local de València, a la vez que ha hecho un llamamiento a la "prudencia para seguir dando pasos seguros".

El Arzobispado ha argumentado, en ese sentido, que no se produjo vulneración del estado de alarma porque la exhibición de la Virgen desde la puerta se hizo sin convocatoria alguna a los fieles, sino que fue una acción puntual, de unos minutos, y sin abandonar el interior del recinto.