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Presupuesto

Las tres fallas quemadas sin público costaron 180.000 euros

Los presidentes piden ayuda al consistorio aportando un documento notarial que certifica que no podían ser desmontadas

Las tres fallas quemadas sin público costaron 180.000 euros

Las tres fallas quemadas sin público costaron 180.000 euros

Las tres fallas de Especial que tuvieron que quemar sus monumentos «sin público» por no poder desmontarlos cifran en cerca de 180.000 euros el dinero que perdieron en aquella triste «cremà» del 17 de marzo. Son las cifras aproximadas que figuran en los dossiers que estas comisiones entregaron ayer al concejal de Cultura Festiva, Carlos Galiana, para que el ayuntamiento se haga cargo de la totalidad o al menos de una parte del coste, petición que el edil recogió y a la que dará respuesta a lo largo del día de hoy.

Las tres comisiones afectadas, las tres de categoría especial, son Na Jordana, Cuba-Literato Azorín y Reino de València, plantadas por los artistas Mario Gual del Olmo, Vicente Martínez Aparici y Sergio Musoles respectivamente. En los tres casos se ha presentado un dossier con el coste de cada una de las fallas y dos de ellas han presentado incluso un documento notarial que certificaría que no podían ser desmontadas sin destruirlas.

Según explicó Pere Borrego, presidente de la comisión de Na Jordana, su falla costaría 65.000 euros, mientras que las de Cuba-Literato Azorín y Reino de València sumarían 90.000 y 25.000 aproximadamente.

«Ha sido un reunión cordial y hemos podido explicar cuál es nuestra situación. Y el concejal nos ha dicho que lo mirará bien y nos contestará mañana (por hoy)», explicó Borrego, quien añadió que la situación es muy complicada y que en caso de que el Ayuntamiento de València no les haga caso, llamarán a otras administraciones, concretamente a la Generalitat Valenciana y a la Diputación de València, para intentar paliar las pérdidas económicas.

En caso de no conseguir dinero de nadie, las tres comisiones coincidieron, según Pere Borrego, en que tendrán que plantar lo que tienen ahora, sin el cuerpo central, que es la parte más vistosa de la falla y precisamente la parte que tuvieron que quemar al no poder desmontarlas.

Hay que recordar que las fallas de 2020 fueron suspendidas el 10 de marzo, a apenas cinco días de la «plantà», por lo que las comisiones importantes ya tenían plantados los cuerpos centrales de sus monumentos. Algunos de ellos pudieron ser desmontados y trasladados a la Feria o a sus talleres, pero tres fallas tuvieron que quemar sin público lo que tenían plantado porque no era posible desmontarlo sin romperlo por completo.

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