El proyecto «Llit nou, riu nou», impulsado por el Ayuntamiento de València con el objetivo de re naturalizar el nuevo cauce del Túria y de crear una nueva infraestructura verde que armonice la función de drenaje de esta zona con su uso público y de espacio ecológico, será presentado a la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, además de los responsables de la Confederación Hidrográfica del Xúquer.

Así lo anunció el alcalde de València, Joan Ribó, antes de entrar en la reunión de representantes públicos de los pueblos limítrofes con el Túria que trabajan mancomunadamente para llevar a cabo esta «idea verde y compartida, para conectar transversalmente y longitudinalmente los municipios ribereños».

El alcalde de València, Joan Ribó, acompañado del vicealcalde y concejal de Ecología Urbana, Sergi Campillo, participó en la presentación de este proyecto, junto con las autoridades municipales de Vilamarxant, Manises, Paterna, Pedralba, Quart de Poblet, Mislata, Riba-roja, y Xirivella. El objeto de este encuentro, tal como informó Joan Ribó, fue «continuar con el trabajo comenzado en 2018 para que el nuevo río del Túria pueda ser un espacio para la ciudadanía y para garantizar que la corriente de agua circule hasta el mar con especies de animales como peces que ahora se encuentran con este camino cortado».

«Es un proyecto supra-municipal que queremos que llegue a la Confederación Hidrográfica del Júcar y al Ministerio para la Transición Ecológica, para contar con recursos que permitirán llevarlo a cabo, y que este espacio pueda mantener su uso y compatibilizar con otros usos posibles como se ha hecho en Elx con el Vinalopó, en Barcelona con el río Besòs, y en Lleida con el Segre», explicó Joan Ribó, quien así mismo avanzó que el Ayuntamiento de València también planteará al gobierno central otros asuntos relacionados con el medio ambiente.

De esta manera, el alcalde anunció que el Ayuntamiento pedirá una reunión con la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, para reclamar para la Albufera, «la dotación hídrica que precisa», y la restauración ambiental de las playas del sur.

En cuanto al proyecto «Llit nou, riu nou», que afectará a la zona sur de València, el alcalde ha recordado que el Ayuntamiento encargó un estudio de viabilidad a través de la concejalía de Devesa-Albufera y que según este «la función hidráulica del nuevo cauce del Turia, que se hizo para canalizar posibles avenidas de agua, después de la riada de 1957, será la principal y se compatibilizará con otros usos posibles».

El documento plantea tres ejes de intervención (hidráulico, ecológico y social) y un sistema de gestión. Además, el espacio cumplirá la misión de canal de tráfico de flora y fauna entre los dos parques naturales (el del Túria y el de la Albufera), y de recuperación del río y la generación de hábitats alrededor del canal de agua.

En 2019 se cumplen 50 años de la inauguración del nuevo cauce, una mega infraestructura que erradicó para siempre el peligro de inundaciones, pero dejó una gran huella en el territorio. Una herida que partió pueblos enteros, acabó con cientos de hanegadas de huerta y abrió la puerta al desarrollismo sin control en el sur de la ciudad, que se llenó de autopistas, vías, y otra serie de equipamientos complementarios. El Plan Sur también dejó al Túria sin agua, la gran paradoja del «nuevo río».

Cincuenta años después, el Govern de la Nau lanza su propuesta más ambiciosa, recuperar el cauce ecológico del río Túria por el nuevo cauce, que se convertiría en un gran corredor verde que conectaría el Parc del Túria con el del la Albufera. No solo volvería a correr el agua, sino que lecho también tendría un uso ciudadano, con equipamientos compatibles con las posibles avenidas que se producen de tanto en tanto.