El Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana ha estimado un recurso de la asociación de vecinos Russafa Descansa y ha ordenado comenzar las mediciones de ruido previas a la apertura de un expediente para declarar al barrio Zona Acústicamente Saturada (ZAS). Sería la quinta de la ciudad junto con Xúquer, Juan Llorens, el Carmen y la zona de Woody, y la consecuencia sería un endurecimiento de las normas para abrir establecimientos de ocio o un recorte en los horarios de cierre. Además, la asociación Russafa Descansa ha anunciado que reclamará la aplicación de una Zona Acústicamente Saturada «lo más restrictiva posible» después de que el tribunal haya ordenado al ayuntamiento «iniciar el procedimiento de declaración» de esta zona como ZAS.

Según informó ayer la plataforma, la sentencia 391/20 de 10 de julio de 2020 del TSJ «ordena al Ayuntamiento de Valencia que disponga para Ruzafa las mediciones representativas previstas en el apartado 3 del anexo V del Decreto 104/2006, de 14 de julio, del Consell, de Planificación y gestión en materia de contaminación acústica, a fin de iniciar el expediente de declaración del barrio de Ruzafa como Zona Acústicamente Saturada (ZAS)».

Este fallo, apuntan, «declara nula, por contraria a Derecho, la resolución municipal de 2 de agosto de 2017 que no estimó procedente el inicio de un estudio sonométrico previo tendente a la declaración de Zona Acústicamente Saturada (ZAS) en la zona de Ruzafa». La sentencia de esta sala deja sin efecto la sentencia 304/18 de 30 de octubre de 2018 dictada por el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 6 de Valencia que fue apelada mediante recurso por la asociación vecinal Russafa Descansa.

El colectivo adelanta que reclamará «una ZAS amplia en su delimitación y una ZAS lo más restrictiva posible en su tramitación administrativa con mediciones representativas, que no podrán ser homologadas técnicamente a partir de sonómetros ubicados en Ruzafa por la concejalía de Calidad Acústica del Ayuntamiento de València en una pastelería, una tienda de puertas y armarios, un garaje, una tienda de lámparas alejados deliberadamente de las actividades legalmente calificadas como molestas por ruidos y vibraciones».

«Hasta en dos ocasiones se negó en el año 2017 el gobierno municipal a iniciar el procedimiento de declaración de Ruzafa como ZAS solicitado por esta asociación vecinal. Todo ello pese a que un Informe Técnico del Servicio Municipal de Calidad Medioambiental, Contaminación Acústica y Playas de 2 de octubre de 2017 reconocía que, sin necesidad de estudios acústicos previos, ya resultaba notorio que en la zona indicada por esta asociación vecinal concurrían los requisitos acústicos propios de una ZAS», recuerdan.

Ámbito amplio

Por todo ello, Russafa Descansa reclamará una ZAS en la zona comprendida entre las calles Gibraltar y Filipinas, las avenidas de Peris y Valero y Reino de Valencia, y la gran vía Germanías, el considerado Plan Especial de Protección de Russafa. «El núcleo histórico tradicional de Russafa y su amplio ensanche popular están protegidos como Bien de Relevancia Local (BRL), también procede proteger a su vecindario contra la contaminación acústica», dicen.

Asimismo, esta asociación vecinal solicitará una ZAS «lo más restrictiva posible, con medidas efectivas y de alcance», entre otras, la limitación y reducción del régimen de horarios, establecimiento de límites de emisión sonora más restrictivos que los generales, los preceptivos informes favorables en auditorías acústicas, la revisión de todas las licencias y las distancias máximas, además de una efectiva y progresiva reducción de licencias.