Por fin una plaza. Por fin una plaza para los viandantes. Ni la primera ni la segunda de las condiciones se daba en la plaza del Ayuntamiento hasta que a principios de mayo de este año dejó de ser una gran rotonda que repartía el tráfico en la zona más comercial de Ciutat Vella. A pesar de ser el espacio más emblemático de la ciudad, su diseño y función estaban muy lejos de lo que la ciudadanía esperaba. Los propios vecinos fueron los que «obligaron» al equipo de gobierno local a tomarse en serio la cuestión y lanzaron aquella propuesta que, presupuestos participativos mediante, terminó por hacerse realidad: «peatonalizar la plaza del ayuntamiento para siempre».

Ayer finalizaron las largas obras de peatonalización, que comenzaron a principios de mayo y que no solo han servido para recuperar la mayor parte del espacio para el viandante el característico triángulo que forma, sino también para reordenar el acceso al tráfico en el centro de la ciudad. Toda una revolución no exenta de polémica, pues una buena parte de la población no ha entendido que se trate de una actuación provisional. A principios de 2021 comenzará el concurso de ideas que debe dar con el diseño definitivo del espacio más emblemático de la ciudad, un proceso largo que no se espera que esté culminado hasta dentro de cuatro o cinco años. ¿Pero hasta entonces había que seguir contemplando la rotonda de tráfico? El gobierno municipal entendió que los viejos tiempos había que enterrarlos y convertir ya la plaza en un lugar amable. Hoy ya lo pueden disfrutar miles de valencianos y turistas, sin más esperas.

Un cambio de mentalidad

València no sabía nada de urbanismo táctico hace un lustro. Acostumbrada a cambiar la ciudad a base de millonarios contratos y grandes obras, la idea de invertir poco dinero en algo efímero no atraía a demasiados políticos. En cambio, en Europa y otras grandes urbes del mundo ya imperaba esta nueva ola transformadora. En el Cap i Casal la idea echó andar en 2016 con la recuperación del entorno de la Llotja y se desarrollo con muchas reticencias (incluso en el propio seno del equipo de gobierno) durante todo el mandato pasado. La mayoría de las acciones partieron del área de movilidad liderada por Giuseppe Grezzi. Tan solo cuatro años después el urbanismo táctico (la mal llamada peatonalización blanda) se convertirá en la herramienta de evolución más importante de la ciudad. El convencimiento del gran poder que tienen estas intervenciones rápidas y poco costosas ha sido el aliado perfecto para que el área de Desarrollo Urbano, comandada por la vicealcaldesa Sandra Gómez, anuncie cambios profundos en la plaza Sant Agustí, Pintor Segrelles, Pérez Galdós, la avenida del Puerto o, a escala de barrio, con las futuras supermanzanas de Orriols o Palleter.

La intervención de mayor simbolismo es la que se dio por terminada ayer en la plaza del Ayuntamiento, el 'sacrosanto' espacio para las Fallas y lugar común para muchas de las celebraciones y reivindicaciones que han liderado el propio ayuntamiento y la ciudadanía. Precisamente, debido al carácter emblemático de la plaza, el Govern del Rialto se ha rascado un poco más el bolsillo para que la transformación mediante elementos de urbanismo táctico luciera más. Una actuación conjunta entre las concejalías de Movilidad y Desarrollo Urbano, es decir, Grezzi y Gómez, no exenta de polémica por el resultado final. El edil de Espacio Público definió el nuevo espacio peatonal, donde los viandantes se convierten en los principales protagonistas de la plaza, aunque han tenido que conceder un carril al transporte público delimitado por maceteros y jardineras. Seguro que ha oído hablar hasta la saciedad de ellos. Y la vicealcaldesa le ha dado empaque a todo el conjunto con un reasfaltado novedoso con áridos, tratando de acercarse al tono cobrizo del mármol de las aceras. En total la intervención ronda el millón de euros (la oposición eleva la cifra hasta los 1,2 millones) probablemente una cuarta o quinta parte de lo que costará la reurbanización definitiva, prevista para dentro de unos años.

En la plaza por fin se escucha el rumor de la fuente, pero aún le faltan muchos elementos, como bancos, zonas de sombra o juegos infantiles para poder disfrutarla en el futuro. Llegarán nuevos elementos en unas semanas, porque realmente le hacen falta.

Más oxígeno, menos CO2

Mientras, el tráfico se ha arrinconado a la zona de Periodista Azzati y la calle Lauria, lo que ha provocado también que el acceso al Mercat Central desde el tramo más antiguo a Sant Vicent ya no sea posible. Más oxígeno también para la calle la Paz, que verá reducido el número de coches.

A toda la actuación se le suma además la reordenación de la calle Colón, ahora una vía de preeminencia para el transporte público, por lo que es evidente que el gobierno municipal sigue empujando al coche privado hacia fuera, tratando de expulsarlo (con éxito) del centro y propiciando poco a poco un cambio de modelo hacia una ciudad más sostenible. El transporte público, de momento, es el gran beneficiado junto a la movilidad peatonal, ya que gana el corredor de Colón y circulará sin estrés por la plaza del Ayuntamiento, ya que se permite el paso de la única línea habilitada, la C1, además de taxis, vehículos de reparto y el acceso a los vecinos.

Con todo, la «exigencia» vecinal de mantener el transporte público en la plaza no parece la más adecuada una vez comprobado el resultado final. El carril que la cruza no solo rompe el tránsito de los viandantes, sino que supone una cicatriz para el diseño de la nueva plaza del Ayuntamiento. El futuro concurso de ideas y un nuevo proceso participativo debe decidir si continuará en la reurbanización definitiva, pero todo indica que en el futuro no tendrá cabida.

Más información sobre el coronavirus hoy en València y toda la actualidad

DIRECTO | Última hora del coronavirus en Valencia

BROTES | Los 100 brotes valencianos, municipio por municipio

València suspende por el coronavirus los actos oficiales del 9 de octubre

El Consell prohibirá las visitas en las residencias en zonas de riesgo de la C. Valenciana

La Generalitat se hace cargo de los turistas con covid en 'hoteles refugio' de València y Benidorm

Evacuan en Calp a cinco tripulantes de un catamarán, dos de ellos menores

La plaza del Ayuntamiento ya es de los viandantes