Acción y reacción. La acción es la presión sobre el Valencia CF, concretamente sobre Meriton para que reanude las obras del nuevo Mestalla, y la reacción es una reunión de Anil Murthy con el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, eso sí, la presión llegó desde el ayuntamiento de la ciudad de València, con diferentes declaraciones públicas del alcalde Joan Ribó y la vicealcadesa Sandra Gómez, que han pedido con contundencia a Peter Lim, máximo accionista de la entidad de Mestalla, que cumpla con lo que se comprometió con las instituciones valencianas.

El presidente valencianista ha dado un primer paso -o ha tenido un gesto- para reanudar el proyecto de la ATE y finalizar las obras del nuevo estadio, paradas desde 2009. Durante la semana pasada el presidente del Valencia CF, Anil Murthy, solicitó una reunión con su homólogo en la Generalitat, Ximo Puig, y la respuesta ha sido positiva: Puig se reunirá con Murthy la primera semana de septiembre para tratar de encontrar una solución a la Actuación Territorial Estratégica que abarca los terrenos de los dos estadios y la construcción de varias infraestructuras en la ciudad.

El principal motivo de la reunión entre Anil Murthy y Ximo Puig es resolver la situación que vive el Nou Mestalla, parado desde 2009 y el cual ha sufrido grandes cambios en el proyecto inicial. La construcción del nuevo estadio, enmarcado dentro de la ATE (Acción Territorial Estratégica), es unos de los varios problemas a los que se enfrenta la entidad valencianista. La ATE vence el próximo 15 de mayo de 2021 y no se van a poder cumplir los plazos debido al poco margen de tiempo. La intención del Valencia es conseguir una prórroga y solucionar varios aspectos importantes como la finalización del nuevo estadio, la construcción de un polideportivo en Benicalap así como derribar parte de la Grada La Mar de Mestalla, actualmente en suelo público.

Para ello, la actual propiedad del club, Meriton Holdings, deberá comprometerse a terminar el nuevo estadio situado en la Avinguda de les Corts en unos plazos previamente marcados, ofreciendo ante las instituciones públicas las pertinentes garantías tanto a nivel jurídico como económico.

El plan trazado por Meriton para solventar este problema es el de aplicar, por enésima vez, cambios tanto en el proceso como en los figurantes. La dirección está manos a la obra en la búsqueda de una empresa, tanto a nivel nacional como internacional, para que se encargue de finalizar el proyecto en su totalidad. Es decir, que adquiera el terreno del actual Mestalla y acabe el nuevo estadio. Tras el fracaso de ADU Mediterráneo, se busca la manera de poder reducir el número de viviendas construidas en la Avenida de Aragón, algo que se antoja complicado. Con la confirmación de la cita, tanto Meriton como las instituciones públicas valencianas tratarán de encontrar una solución satisfactoria para la patata caliente de la ATE, un tema que parece no tener fin y para ello deben llegar a un acuerdo que evite situar al club en una posición difícil, ya que existen diversas penalizaciones económicas que pueden comprometer su salud económica.