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Hallazgo

Una necrópolis bajo el Mercado de San Pedro

Los arqueólogos localizan durante unas obras de peatonalización cuatro tumbas del cementerio del arrabal de la Alcudia, actual barrio de Morvedre

Uno de los miembros del equipo de arqueólogos trabaja en una tumba.

Uno de los miembros del equipo de arqueólogos trabaja en una tumba. a. valencia/semar

Las catas arqueológicas que se han llevado a cabo con motivo de las obras de peatonalización y revitalización del entorno del Mercado de San Pedro Nolasco, en el barrio de Morvedre, han sacado a la luz varios enterramientos de época islámica (siglos XI al XIII) vinculados al barrio extramuros o arrabal del entorno de la calle Sagunto, una de las vías de entrada a la ciudad desde época romana.

La intervención arqueológica, dirigida por Marisa Serrano, arrancó el pasado mes de junio y ha seguido en curso durante el mes de julio. Los arqueólogos han excavado en distintos puntos del entorno del mercado y han documentado la presencia de restos pertenecientes a distintas épocas, entre ellos, han encontrado en el entorno del mercado una necrópolis islámica con varias tumbas. Además han localizado uno de los «brazos» o ramales de la acequia de Mestalla, que aún conserva la bóveda de ladrillo medieval, así como materiales cerámicos y de relleno, los más antiguos de época romana.

La presencia de restos arqueológicos en la zona era esperada. La calle Sagunto, en la margen izquierda del Turia, coincide con el trazado de la principal vía de acceso a la ciudad por el norte, hecho que influyó decisivamente en la creación del barrio.

Los hallazgos más antiguos localizados en esta zona pertenencen al siglo IV-II a.C. (excavaciones del jardín de las calles Ruaya, Sagunto y Bilbao) y se remontarían a época ibérica. En la zona también se documentaron restos de época romana (siglos I-II d.C), en concreto, se documentó una necrópolis con incineraciones y campos de cultivo destinados a la plantación de viñedos. Además, en el inicio de la calle Sagunto se localizó en otra excavación anterior a la de San Pedro Nolasco otra necrópolis romana con inhumaciones e incineraciones.

Ya en época islámica se creó en el entorno de la calle Sagunto el arrabal norte de la ciudad de Balansiya, conocido con el nombre de al-Kudya (traducido, alcudia o altozano), que quedaba al otro lado del río Turia, frente a la actual puerta de Serranos, explica la directora de las excavaciones en la memoria de intervención.

Los historiadores recogen que cuando el Cid entra en València a finales del siglo XI ya existían en sus inmediaciones dos arrabales mozárabes (los de Russafa y Raiosa al sur y los de Alcudia y Villanueva al norte) en los que había viviendas, actividades artesanales como la alfarería y cementerios.

Los arqueólogos han localizado ya, tras excavar a 1,60 metros de profundidad, cuatro tumbas de época islámica, construidas con adobe y los cuerpos en posicion de cúbito lateral derecho y la cabeza mirando al Este, hacia la Meca, de lo que fue el cementerio del arrabal islámico de la Alcudia. Tras la conquista en esta zona se establecieron numerosos centros asistenciales, asilos y conventos, con huertos y campos agrícolas regados por la acequia de Mestalla.

Desvío de la acequia de Mestalla

El mercado municipal de San Pedro Nolasco se construyó en 1991, aunque en su actual emplazamiento ya había un mercado anterior, al aire libre y uno de los más antiguos de la ciudad, inaugurado en 1899.

Con motivo de la reurbanización del entorno se ha tenido que llevar a cabo el desvío de la acequia de Mestalla que en su día regaba los campos de cultivo de la zona y que ahora discurre, aún con caudal, por debajo de las calles y casas, como se ha visto en el tramo que ha aflorado en las excavaciones arqueológicas. La canalización, de origen medieval, aún conserva en este punto las bóvedas de ladrillo.

También han recuperado los arqueólogos abundante material cerámico de relleno, con restos que van desde la época romana a la etapa bajomedieval. En una pequeña fosa se han podido recuperar íntegros azulejos polícromos del siglo XVIII.

Con la reurbanización del entorno del mercado, muy degradado y sin apenas actividad, se gana casi 2.000 metros cuadrados para uso público y se dinamizará esta zona del barrio, según explica la vicealcaldesa y concejala de Desarrollo Urbano, Sandra Gómez.

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