Las normas facilitadas por la Conselleria de Sanitat a las comisiones de falla, juntas locales y resto de entidades festivas presentes en la reunión con la secretaria autonómica Isaura Navarro, han dejado un poso de conclusiones de cara al futuro. Por una parte, que prácticamente nada de lo que se estaba haciendo hasta ahora era incorrecto; que lo que se permite es un «del mal, el menos», que habrá que echar mano de la imaginación para acercarse a la normalidad, que hay que extremar las precauciones y no relajarlas y que hay que conformarse con lo que hay. Por otra parte, son condiciones que se antojan muy lejanas de la normalidad en la Semana de Fallas, la cual habrá que reinventar. Aunque, a más de cinco meses vista, sólo puede hablarse de especulaciones.

Las comisiones deben empezar a reinventar sus actos y sus propias liturgias. Entre ellas, la de cómo celebrar eventos de 50 en 50 personas sin dejar heridas, siendo capaces de satisfacer a todos los falleros que quieren seguir haciendo del casal su espacio de reunión.

Se han salvado las actividades habituales: teatro, bailes regionales o incluso los juegos de mesa. Especialmente estos últimos, puesto que se temía que hubiera que cancelarlos al utilizarse elementos comunes (fichas, naipes...). Se insistió en que no practicar estos juegos es una «recomendación», no una «prohibición» y, por contra, las fallas están llevando a cabo celosas labores de desinfección.

Las dudas generadas han sido tantas que se nota en los propios campeonatos de truc, parchís y dominó, que han tenido una inscripción más baja de lo normal.

La celebración de actos en el exterior es una de las salidas que parece imponerse cada vez más y el hecho de no poder elaborar comida en el casal es un daño a medias: se mantiene el «sobaquillo» habitual, pero los fogones y paelleros quedarán, de momento, inhabilitados, lo mismo que la barra.

El mensaje institucional lanzado por la Interagrupación de Fallas fue, en ese sentido, de esperanza: «Juntos, con una meta común, avanzamos paso a paso hacia unas Fallas 2021 seguras y posibles».

Las medidas son asumibles en el contexto actual de «tiempos de guerra», aunque se queden por el camino o muy restringidos diferentes tipos de actos. Que no imposibles. Hoy, por ejemplo, empieza la «Festa per a Tots» de la Federación de Especial. Para su celebración se ha organizado un sistema informático de recogida de invitaciones on line y un control de acceso.

Las medidas, aún salvando el tipo de estos próximos meses, son altamente insuficientes de cara a la semana de fallas. Las actuales medidas comprometerían aspectos tan básicos como las carpas que verían reducido su aforo o el ocio nocturno, con la obligatoriedad de acabar las fiestas a la una de la madrugada, lo que impediría las verbenas.