Se busca secretario del pleno

El Ayuntamiento de València se halla inmerso en el proceso de selección de uno de los funcionarios más destacados, con mayor responsabilidad y también con más elevado sueldo, el secretario general y del pleno municipal, quien junto con el secretario general de la administración municipal (que asiste a la junta de gobierno) compone el dúo de principales asesores de la corporación en materia legal. La plaza de secretario del pleno está vacante desde que se jubiló, en 2019, Pedro García Rabasa y actualmente está ocupada de forma provisional por Hilario Llavador, por designación directa del alcalde Joan Ribó de hace poco más de un año.

El nombramiento provisional de Llavador y el proceso abierto para la elección de titular en propiedad han enrarecido el ambiente y las relaciones entre los altos funcionarios de la corporación y el alcalde y su equipo de confianza. El secretario provisional del pleno no es, ni mucho menos, el más antiguo de los cinco funcionarios de su categoría que trabajan hoy en el ayuntamiento. En los pasillos de la Casa Consistorial y en el ámbito de los secretarios y habilitados nacionales, cuerpos en los que casi todos se conocen, se daba por hecho que la plaza de secretario general y del pleno sería para Javier Vila, el más veterano de todos, con cerca de 40 años de carrera profesional, quien hoy ocupa la secretaría general de administración municipal y es el único funcionario que asiste a las sesiones de la junta de gobierno.

Los otros tres secretarios de la plantilla municipal son José Antonio Martínez Beltrán, vicesecretario general y especialista en sociedades mixtas o de capital íntegramente municipal; Manuel Latorre, que se encarga del área urbanística; y José Vicente Ruano, asignado a las áreas sociales de la gestión municipal.

Otro gesto personal del alcalde hacia Llavador, quien se sienta a la derecha de Ribó en la presidencia de los plenos, es su nombramiento como secretario del consejo de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) en 2019, coincidiendo con el estallido del escándalo por el fraude de cuatro millones de euros en la sociedad pública que preside Giuseppe Grezzi. En la casa se daba por hecho que el alto funcionario asignado a la EMT sería Martínez Beltrán, especialista en sociedades mixtas y públicas con experiencia en retos difíciles, como la supervisión de Emarsa tras el otro gran fraude millonario en la depuradora de Pinedo que implicó a la corporación; Mercavalencia, Feria Valencia, el Consorcio 2007 y otras entidades. Hay quien llega más lejos y señala que el alcalde se quiso asegurar con Llavador un trato «amable» en el escándalo de la EMT, que quizás con otro funcionario en el consejo habría tenido como consecuencia la salida del gerente y quién sabe si la del concejal Grezzi.

En cualquier caso, el concurso convocado para cubrir en propiedad la plaza de secretario general y del pleno se resolverá en las próximas semanas en favor de uno de los seis aspirantes que han decidido presentarse.

El concurso para cubrir la plaza de secretario general y del pleno del Ayuntamiento de València ha atraído a seis cualificados aspirantes que han formalizado su interés. De dentro de la casa optan Hilario Llavador, quien ocupa provisionalmente la plaza, y José Vicente Ruano, secretario adscrito a las áreas de gestión social. El más conocido de los cantidatos externos es Antonio Montiel, secretario del Ayuntamiento de Albal, funcionario del cuerpo desde 1982 y primer líder de Podemos en la Comunitat Valenciana, partido del que fue Síndic en las Corts entre 2015 y 2017. Los otros tres aspirantes son Teresa Morant (actual secretaria general en Paterna); Carlos Forés (oficial mayor en Onda) y Ricard Escrivà, secretario general técnico de la Conselleria de Política Territorial que dirige Arcadi España. Al parecer, la ruptura de la regla no escrita de la antigüedad ha abierto el abanico de interesados en la plaza.