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Los chiringuitos de la Malva-rosa se camuflarán entre las dunas

La introducción de más vegetación, dunas de baja altura y arbolado, quitará dureza al paseo

Los chiringuitos de la Malva-rosa se camuflarán entre las dunas

La propuesta de renaturalización del paseo marítimo de València, que incluye la recuperación de las dunas de baja altura que existían antes de la construcción del paseo de obra dura en las playas del Cabanyal y la Malva-rosa, integra los chiringuitos tradicionales. Así consta en las recreaciones virtuales con las que trabaja el Organismo Municipal de Parques y Jardines (OAM) a las que ha tenido acceso Levante-EMV y que se presentaron al Ministerio de Transición Ecológica en la reunión que el alcalde, Joan Ribó, mantuvo con su titular, Teresa Ribera, el pasado 16 de septiembre.

La regeneración ambiental del paseo marítimo de València, proyectado por los arquitectos Colomina y Piñón en 1990, es uno de los ejes del nuevo Plan Especial del Cabanyal, bloqueado por el rechazo de Costas a los usos terciarios (hoteleros, restaurantes y chiringuitos) incluidos en la zona del dominio público marítimo terrestre en el citado plan.

Aunque el alcalde y la ministra no abordaron directamente los reparos de la Demarcación de Costas de València a los chiringuitos y restaurantes, el proyecto de renaturalización que Ribó presentó si contempla dichos usos terciarios. El Gobierno del Rialto asegura que los chiringuitos actuales tendrán cabida en el proyecto, aunque a tenor de las recreaciones aportadas al ministerio los negocios tendrán que hacer adaptaciones estéticas.

En las figuraciones del proyecto de renaturalización, encargado por la OAM a los arquitectos Miguel del Rey y Antonio Gallud y la paisajista María Teresa Santamaría (VAM 10), se aprecia cómo los chiringuitos con su actual volumen y cubierta en forma ondulada quedarían camuflados entre dunas y vegetación, lo que, sin quitar vistas, minimizaría su impacto visual. El paseo marítimo, según las figuraciones, reduce dureza con un nuevo pavimento más liviano, sin renunciar al murete actual e introduciendo elementos de conexión entre las dunas como pequeñas pasarelas de madera.

El ayuntamiento ha informado ya a Costas de que tanto los chiringuitos de la playa de la Malva-rosa como los restaurantes y arrocerías del Paseo de Neptuno están consolidados y deben respetarse porque son un referente de la gastronomía valenciana. Así lo explicó la concejala de Desarrollo Urbano y vicealcaldesa, Sandra Gómez, quien recordó que en todos los paseos marítimos de la costa hay restaurantes y usos terciarios y que no se entendería el PEC sin los restaurantes y arrocerías tradicionales, algunos de los cuales se remontan más de un siglo atrás.

Los chiringuitos tramitan en la actualidad los proyectos para reformar sus locales y habilitar la primera planta de los mismos, que en la actualidad se usan como almacén, como terrazas, en cumplimiento de las exigencias de Costas, que en 2010 ya les obligó a reducir de 150 a 50 metros sus exteriores. También han solicitado los restaurantes del Paseo de Neptuno la ampliación de las terrazas hasta la actual mediana ajardinada, una solicitud que el ministerio, según ha sabido este diario, no ve a priori viable.

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