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La caída de los ingresos en 70 millones obliga a unos presupuestos restrictivos

Sanjuán confía en los remanentes y los fondos estatales para darle la vuelta a las cuentas

Borja Sanjuán durante un pleno del ayuntamiento.

Borja Sanjuán durante un pleno del ayuntamiento.

El Ayuntamiento de València prepara unos presupuestos restrictivos para el año que viene con la esperanza y con algunas certezas de que en las próximas semanas o meses se convertirán en expansivos y no será necesario hacer recortes. Así lo ha asegurado el concejal de Hacienda, Borja Sanjuán, después de que el Gobierno haya anunciado la liberación de los remanentes para el año que viene (36 millones de 2019 más el superávit del presente ejercicio) y siga abierta la negociación por el fondo de 5.000 millones para los ayuntamientos y las compensaciones al transporte público.

Según explicó Sanjuán, este año verán reducidos sus ingresos en 70 millones de euros por la caída de recaudación de los impuestos municipales, entre ellos el IAE, y por la bajada en las aportaciones del Estado. Eso significa que los presupuestos tendrán que ceñirse a esa caída, con ajustes, particularmente, en el gasto corriente. De hecho, desde Hacienda ya se ha pedido a los servicios municipales que ajusten sus gastos un 5% para el año que viene. Sanjuán asegura que las inversiones no se verán afectadas, sobre todo las que ya están en macha, y tampoco afectará a la partida de personal, que seguramente quedará congelada para el próximo año.

Ahora bien, lo que en este momento son unos presupuestos restrictivos, podrían convertirse en expansivos antes incluso de aprobarse o bien a partir del mes de febrero del año que viene. El responsable de Hacienda confía en que se apruebe el fondo estatal de 5.000 millones para los ayuntamientos, del que podrían obtener alrededor de 50 millones de euros; y lo mismo ocurre con el fondo estatal para compensar a los transportes públicos por la pérdida de viajeros, que podría aportar 15 millones de euros a la Empresa Municipal de Transportes (EMT).

Ambos fondos podrían incorporarse de manera inmediata en los presupuestos del año que viene, lo que permitiría compensar gran parte de la caída de ingresos. Es más, el Ayuntamiento trabaja con la posibilidad de recurrir a créditos, pues su capacidad de financiación es muy alta después de bajar la deuda a poco más de 300 millones de euros.

Y si eso no fuera suficiente compensación, Borja Sanjuán recuerda que en el mes de febrero podrán incorporar los 36 millones del remanente del año pasado (ya se liberaron la otra parte del superávit de 60 millones de 2019) más el remanente que previsiblemente tendrán este año, que no pueden incluirse en los presupuestos pero que estarán a su disposición a partir de ese mes. «Ese es dinero seguro y nosotros podemos trabajar el presupuesto sin incluirlo pero pensando que lo vamos a tener», explicó.

En conclusión, la Concejalía de Hacienda cree que será posible afrontar la situación sin hacer recortes e incluso con solvencia económica para afrontar la situación sanitaria. Para Borja Sanjuán, la liberación de los remanentes y la eliminación de la regla de gasto ha sido una muy buena noticia a la que ahora se podrían sumar otras ayudas de vital importancia para las cuentas del Ayuntamiento de València.

El alcalde aplaude la decisión sobre el superávit

El alcalde Joan Ribó celebró ayer el anuncio de la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, sobre la suspensión de las reglas fiscales que hace posible la utilización de los remanentes a los ayuntamientos, pero insiste en que las negociaciones con el Gobierno central tienen que llegar al acuerdo para incluir el fondo de 5.000 millones de euros y el de transportes. El primer edil también ha reclamado que los municipios participen en la gestión del fondo de recuperación de la Unión Europea para la crisis de la covid-19. «Es una lucha de muchos alcaldes de prácticamente todas las fuerzas políticas, una reivindicación municipalista de hace mucho tiempo que supera los partidismos y que mira por las propias ciudades», explicó. «Estoy satisfecho de haber conseguido como alcalde de València que podamos gastar los remanentes en aquellos asuntos que son más urgentes, y más en estos momentos de crisis a causa del coronavirus; por lo tanto, es un paso adelante y un motivo de alegría».

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