El Ayuntamiento de València continúa en su guerra por el agua y ha advertido a la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) de que la «perellonà» de este año no llenará la Albufera, por lo que debería hacer un aporte de 12 hectómetros cúbicos para mantener el nivel del lago en sus valores habituales. «En temporadas secas, como en la que nos encontramos, y sin lluvias importantes a la vista, los niveles del lago pueden descender acusadamente, incluso hasta valores negativos respecto del 0 de l’Albufera, con la tradicional inundación de los tancats con finalidad cinegética que ya se está llevando a cabo, si no se aportan caudales fluviales suficientes para tal menester», asegura un informe del Servicio de la Devesa Albufera remitido por el gobierno municipal a la CHJ.

Según ese informe, la «perellonà» es la inundación de l’Albufera y del marjal que lo circunda con aguas procedentes principalmente del río Júcar. Este fenómeno se produce una vez finalizada la cosecha del arroz y se prolonga hasta el mes de enero.

«Además de su función agronómica, centrada fundamentalmente en el lavado invernal de unas tierras naturalmente salobres y frenar la intrusión marina provocada por los temporales de invierno, la perellonà renueva las aguas del humedal contribuyendo a exportar importantes cantidades de nutrientes y sedimentos al mar, al tiempo que posibilita las pesquerías tradicionales y el establecimiento de un hábitat acuático invernal de la máxima importancia para las aves migratorias de Europa», explica el informe, que recuerda, así mismo, que existe una orden de la Generalitat Valenciana que establece en 25 centímetros sobre la cota normal de l’Albufera el nivel idóneo de la laguna durante la inundación invernal.

En la actualidad el nivel de l’Albufera está 10 centímetros por encima de la cota 0 y en el mes de noviembre debería subir hasta los 25 centímetros, es decir, ganar 15 más. Sin embargo, la sequía hace temer que no solo no se ganen esos centímetros sino que se caiga por debajo de la cota mínima, lo que representa un peligro para el lago y su entorno.

Desde el punto de vista legal, aunque la normativa hidrológica actual no contempla la totalidad de los caudales necesarios para llevar a cabo la mencionada inundación, el plan de cuenca vigente dice que podrán utilizarse hasta 30 hectómetros cúbicos al año para el Parque Natural de l’Albufera «a medida que se vaya realizando la modernización prevista de sus regadíos».

Así pues, el ayuntamiento, «teniendo conocimiento de que el volumen susceptible de ser utilizado como caudal ecológico se acerca a los 12 hectómetros cúbicos», cree que sería necesario que «se iniciara la derivación de estos caudales hacia el lago a la mayor brevedad con el fin de realizar la perellonà en las mejores condiciones posibles y siempre cumpliendo la norma indicada».

Varios alcaldes denuncian el «corsé» del parque natural

Los alcaldes de Sueca, Dimas Vázquez; el Perelló, Juan Botella; y Mareny de Barraquetes, Jordi Sanjaime; se han reunido con el Director General del Medio Natural y Evaluación Ambiental, Benjamín Pérez, para trasladarle su preocupación respecto al Plan Rector de Usos y Gestión del Parque Natural de L’Albufera (PRUG) y el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN), «que encorsetan, de una manera asfixiante, el desarrollo de todo el término municipal». Como ejemplo de esta «situación actual tan rígida», los alcaldes señalan la situación que se vive en el Mareny de Barraquetes, donde, «a día de hoy, no se pueden construir unas nuevas escuelas, muy necesitadas, porque la estricta normativa referente al parque natural lo prohíbe, debido a que son terrenos considerados de especial protección».