La portavoz del PP de València, María José Català, y el concejal de Hacienda, Borja Sanjuán (PSOE), tuvieron ayer una reunión de trabajo en la que los populares informaron al gobierno municipal -Compromís y socialistas- sobre cuáles son «sus líneas rojas» para que el principal grupo de la oposición pueda apoyar los presupuestos de 2021.

Y tal como explicó el PP, en una nota pública, esas líneas rojas de Català parece que no van a hacer posible que se llegue a un consenso con el ejecutivo liderado por Joan Ribó, a menos como se formularon ayer. La lideresa popular ha exigido a Sanjuán que «se contemple una bajada de los impuestos y tasas municipales» y que se aplace «el cobro de los impuestos municipales hasta que finalice el estado de alarma». Además, reclama que «no se incluyan subvenciones a entidades catalanistas; que se reduzcan las ayudas a dedo y que se priorice que las mismas vayan destinadas a entidades sociales, recuperando una línea específica para reabrir el Banco de Alimentos en València».

Estas son algunas de las premisas que ha impuesto Català «para aprobar» las cuentas de 2021, «que consideramos esenciales para aumentar la protección social a las personas más vulnerables ante la pandemia de la Covid-19 y para incentivar la actividad económica y la creación de empleo». Por su parte, Borja Sanjuán se mostró «optimista» a la hora de poder sumar el apoyo del PP, «porque en el capítulo de gastos estamos de acuerdo, en el sentido de que queremos un presupuesto expansivo» pero en la política de ingresos es donde existe la discrepancia. «El gobierno municipal -dijo Sanjuán- parte de la congelación de impuestos como base para asegurar los ingresos de 2021, por eso no consideramos una bajada generalizada». Eso sí, el edil se mostró dispuesto a estudiar «medidas fiscales selectivas como la bonificación o suspensión de ciertas tasas» -por ejemplo, las de mercados o las de sillas y mesas-, y la «calendarización» de las obligaciones fiscales para el nuevo ejercicio.

Por su parte, en este momento y después de 3 reuniones, la postura de Ciudadanos y de su líder Fernando Giner, está bastante cerca de dar un sí a que su grupo pueda aprobar los presupuestos municipales de 2021. Giner quiere que «el 2,5 % del presupuesto se dedique a la economía productiva con ayudas directas a autónomos y pymes -20 millones en total-; que se incluya el cheque escolar universal de 0 a 3 años; que se fomenten las ayudas a la rehabilitación energética y que se bonifiquen ciertos impuestos». Y sobre estas propuestas de Cs, Sanjuán señaló que «estamos estudiando el cheque escolar universal» para buscar el encaje final, además de que coincidió en ese 2,5% «para reactivar la economía local» y en «la bonificación de impuestos». Por tanto, las posturas entre Cs y PSOE están cercanas y con el PP están bastante alejadas.