Un edificio declarado Bien de Relevancia Local, el Molí dels Alters, de Poble Nou, fue uno de los edificios singulares que sufrió con la tromba de agua caída en la ciudad de València. El antiguo molino sufrió un peligroso derrumbe desde el techo, dejando un rimero de tejas y otros elementos en la calle.

Este molino dispone de todas las características propias de este tipo de construcciones, incluyendo casa y molino y aunque es relativamente reciente, de principios del Siglo XIX, está especialmente valorado precisamente por esa disposición de alquería-vivienda, molino y "casal moliner" y por ser uno de los pocos que quedan en pie. De hecho, el informe municipal recomienda su protección, tanto del inmueble como de su entorno. Es una construccion perfectamente visible cuando se utiliza el Camino de Moncada en dirección València: está en el giro de 90 grados a la izquierda que hay nada más cruzar Poble Nou, junto a la iglesia y la Yeguada Roig. En su subsuelo discurre el "braç de Petra", de la Acequia de Mestalla.

Aspecto del conjunto.