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València declara la guerra a las chinches pudentas tras las quejas de los vecinos

Sant Francesc, Patraix, Malilla, Monteolivete, Botànic y Safranar son los barrios más afectados por estos insectos que apestan al ser pisados

La chinche verde es una especie autóctona que prolifera con las altas temperaturas. | LEVANTE-EMV

La chinche verde es una especie autóctona que prolifera con las altas temperaturas. | LEVANTE-EMV

València sufre desde hace meses la invasión de unos molestos insectos -las chinches pudentes- que más que peligrosos son repugnantes ya que al pisarlas desprenden un mal olor muy intenso. Los vecinos de distintos barrios de la ciudad se han quejado por la proliferación de estas xinxes autóctonas y el portavoz de Ciudadanos Fernando Giner preguntaba al alcalde por este asunto en el último pleno y pedía más limpieza y mantenimiento en los alcorques.

Por su parte, el propio vicealcalde Sergi Campillo y concejal de Parques y Jardines confirmó a Levante-EMV que el Ayuntamiento se ha puesto manos a la obra para terminar con esta plaga, «que si bien es cierto que no supone una amenaza para las plantas, los animales o las personas», resulta «muy escandalosa» ya que genera molestias y rechazo en la población.

De hecho, Parques y Jardines tiene la responsabilidad de terminar con estos poblados focos de chinches porque no suponen un peligro para la salud pública como sí ocurre con las ratas, los mosquitos o las pulgas. Según comentaron fuentes de una empresa del sector, las chinches verdes son una plaga fitosanitaria que solo afecta a los árboles, por eso no dependen de la Concejalía de Sanidad y sí del departamento liderado por Campillo.

El vicealcalde explicó que hay dos brigadas de Parques y Jardines trabajando en combatir a estos insectos, «mediante intervenciones nocturnas para evitar molestias añadidas a los vecinos y con tratamientos adecuados para acabar con ellos».

«No podemos hablar de que haya una gran plaga - dijo a este periódico- que esté afectando a todos los árboles y las plantas de la ciudad, ni tampoco podemos llamarla plaga en el sentido de que esté descontrolada». En absoluto, «está bajo control y se está actuando desde hace semanas en aquellos puntos donde nos han alertado los vecinos».

De hecho, añadió: «He dado instrucciones al servicio para que redoblen esfuerzos y eviten que el problema de las chinches pudentes sea tan visible dado que provoca mucho rechazo social». En València hay una serie de barrios y plazas donde se han registrado más incidencias por estos insectos. Se trata de la plaza Músico Gomis (en Safranar); la plaza María Beneyto (en Botànic); en general, en el centro de la ciudad, con especial impacto en Sant Francesc; y en Malilla, Monteolivete o Patraix.

El calor y las altas temperaturas favorecen la multiplicación de estos animales que se alimentan de una gran variedad de plantas y representan una importante amenaza para cultivos en huertos urbanos.

La chinche verde o chinche apestosa es una especie de insecto hemíptero de la familia Pentatomidae (Nezara viridula). En la Comunitat Valenciana se llama pudenta, porque suelta un olor irritante muy persistente cuando es molestado o es pisado.

En el caso de los barrios de València, hay que incrementar el mantenimiento de los alcorques y limpiarlos de hierbajos porque ahí pueden anidar estas chinches. También es cierto, recordaba Sergi Campillo, que aunque «ya se han puesto en marcha los tratamientos, los efectos no se logran de la noche al día y hay que dejar que las medidas implementadas sigan su curso».

El munícipe de Compromís señaló que la bajada de las temperaturas de esta misma semana y las lluvias colaborarán a eliminar a estas vecinas no deseadas de nuestros barrios.

También añadió que los servicios municipales han actuado a partir de los avisos y las quejas de los vecinos, sin embargo Campillo afirmó que en las últimas semanas no han tenido más llamadas de ciudadanos.

Con todo, en la Concejalía de Sanidad sí que han recibido la semana pasada avisos sobre esta cuestión.

En cuanto a otras plagas, como la del Picudo rojo, Sergi Campillo aclaró que se está «muy vigilante» y «ni el arbolado ni las plantas de la ciudad tienen problemas en este sentido».

Bien es cierto que el hecho de tener muchos árboles, por ejemplo, en zonas como la Avenida de Peris y Valero o en Blasco Ibáñez puede favorecer el contagio en caso de plagas pero por esa razón se vigila al detalle y se trabaja de forma preventiva, finalizó Campillo.

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