Los técnicos del Institut Valencià de Conservació, Restauració i Investigació (IVCR+i) han elaborado un mapa del estado de conservación de la Reial Senyera de 1928 -facsímil de la original de 1545- con el objetivo de registrar los daños sobre la pieza, que son «más numerosos de lo que a simple vista se podía apreciar». El «reto» de los especialistas que trabajan en la rehabilitación es «combinar la preservación del facsímil como pieza histórica y simbólica, con el diseño de un sistema de exhibición que permita su participación en los actos públicos de la Procesión Cívica». Así lo ha aseverado la subdirectora del Institut Valencià de Restauració, Gemma Contreras, que ha explicado que, de acuerdo al informe elaborado, el estado de conservación general del facsímil de la Reial Senyera es «muy deficiente, a pesar de haber sido restaurada en el 2008 por el departamento Textil de IVCR+i».

Hay que tener en cuenta que las condiciones medioambientales y expositivas, junto a las características peculiares que conlleva la manipulación para las salidas periódicas y traslados en actos oficiales, han ocasionado daños físicos y estéticos de la seda y los hilos metálicos que la constituyen. La zona que concentra mayor deterioro es el área de la vaina, especialmente el tercio inferior, que es la parte que está en contacto directo durante un espacio de tiempo prolongado con la persona que la porta en los actos de la Procesión Cívica.

De hecho, los técnicos han identificado una reparación realizada con un parche en la zona más dañada de la vaina hecha en 2019, «seguramente con la intención de mejorar el aspecto estético de esa área». Las numerosas manipulaciones detalla Contreras, «han provocado grandes tensiones, rozaduras y desgarros en el tejido provocando levantamiento del tejido original y del soporte de consolidación de la intervención de 2008». En aquella intervención, las bandas amarillas se protegieron por una única cara (por el anverso) con un tul de seda tintado del mismo tono, intervención que se ha mantenido en buen estado de conservación exceptuando un único desgarro o enganchón tanto en el tul de seda como en el tisú probablemente ocasionado de forma accidental. Por lo que se refiere al tejido magenta en algunas de las bandas podemos observar pequeñas lagunas sobre el tejido original, de las que desconocemos la causa. En el lambrequín -tejido que decora la cimera de plata- también se puede observar una pérdida de pasamanería de fleco en la zona de unión con la cimera producida posiblemente por el frotamiento del sistema de sujeción para bajar la Senyera.

La Senyera está en peor estado de lo que parecía | LEVANTE-EMV

Como consecuencia, se ha generado un desgarro en la zona del fleco, provocado a su vez por la rotura de la urdimbre del pie y que deja suelta la trama de este. Asimismo, los problemas de desprendimientos y roturas del galón de fleco que remata el perímetro son destacados en el lateral más próximo al suelo y a la vaina cuando la Senyera procesiona o está expuesta en vertical.

La intervención se ha iniciado con la eliminación del parche en la vaina, lo que ha permitido la valoración del estado de conservación del tejido original así como de la confección de la estructura interna de esta zona. En este momento, añade la subdirectora del IVCR-i, se están fijando los fragmentos originales de la vaina como paso previo a la protección de toda ella con un tejido de características similares al original con el fin de preservarlo y no provocar daños mayores.

Esta Reial Senyera es la que preside desde 1928 la Procesión Cívica que cada año sale del Ayuntamiento de València con motivo del Día de la Comunitat Valenciana. Una vez restaurada, volverá a las dependencias municipales, para que pueda estar en ellas para la conmemoración del 9 d'Octubre.

estado «muy deficiente». El informe del IVCR+i alerta de daños en el facsímil 1 Traslado de la Senyera para su restauración

2 Una pareja se fotografía frente a la enseña F