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Degradación, óxido y nidos de cotorras en el nuevo Mestalla

El Colegio de Ingenieros avala la resistencia de la estructura pese a su estado de abandono y demanda al club que haga «las inspecciones necesarias para evitar daños importantes»

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Así está el nuevo Mestalla: Degradación y óxido M. A. Montesinos

El esqueleto de hormigón y hierro del nuevo estadio de Mestalla, cuya imagen llama la atención entre la arquitectura moderna de la avenida de Corts Valencianes, empieza a acusar el paso del tiempo y la falta de mantenimiento y en sus paramentos superiores y remates del graderío, los más visibles desde la calle, se aprecian ya síntomas de corrosión y humedad.

Degradación, óxido y nidos de cotorras en el nuevo Mestalla

Unas patologías que ingenieros valencianos independientes consultados por este diario atribuyen a la falta de mantenimiento y acabado de unas estructuras que no están pensadas para dejarse expuestas a la intemperie durante tanto tiempo. Las piezas de hormigón con las que se construyó el esqueleto del nuevo estadio del club valencianista, una obra adjudicada a Bertolín y que quedó paralizada en 2009 por la crisis económica y los problemas de financiación del Valencia CF, pese a su resistencia probada y a las exigentes normas que se aplican a este tipo de construcciones, no están pensadas para dejarse tanto tiempo a la intemperie sin acabar, apuntan los ingenieros consultados por este diario, que dudan de que tras más de una década de abandono se puedan retomar las obras sin un chequeo de patologías previo para detectar daños ocultos. Ello podría suponer retrasos añadidos a la finalización del coliseo, para la que el Ayuntamiento de València, gobernado por Compromís y PSPV, ha dado ya un ultimátum. Si en mayo próximo, esto es, en cinco meses, el club no mueve ficha y actualiza la licencia de obras concedida en su día, se pedirá a la Generalitat la nulidad de la Actuación Territorial Estratégica de Mestalla, con lo cual la operación urbanística en los terrenos del actual campo de la avenida Aragón se quedará sin la edificabilidad terciaria extra concedida en su momento. Una advertencia ante la que la cual no ha movido ficha la actual directiva, con Anil Murphy al frente, que se enfrenta a varias plataformas de aficionados valencianistas que optan a tomar el control del equipo y llevar a término la operación de Mestalla.

Sea como sea, el nuevo estadio acusa ya el paso del tiempo y reanudar las obras se antoja cada día más complicado. «Yo no me fiaría de que el agua y el óxido no hayan podido penetrar y dañar el armazón del hormigón y este haya reventado en algunos puntos» apunta uno de los ingenieros consultados por la posibilidad de reanudar las obras en el estadio.

Un riesgo que el Colegio de Ingenieros de Caminos de la Comunitat Valenciana minimiza porque «la estructura del estadio es de hormigón armado y se prefabricó en instalaciones industriales, con un control de ejecución intenso, en condiciones similares a las de las estructuras prefabricadas de los puentes de carretera, por lo que su vida útil, a la intemperie, está garantizada por muchos años.

Lo que sí demanda el colegio es «que se ejecuten labores periódicas de inspección, conservación y mantenimiento de todos los elementos que la conforman, como así se realiza en otras estructuras de importancia, a fin de detectar y reparar posibles problemas puntuales antes de que produzcan daños importantes en el conjunto de las obras».

El estudio del arquitecto que proyectó el nuevo estadio de Mestalla, Mark Fenwick, no concretó si se están llevando a cabo dichas labores de mantenimiento. El arquitecto, cuyo estudio de arquitectura con sede en Madrid está especializado en el diseño de grandes estadios deportivos, ahora adaptándolos a las nuevas condiciones de aforo y distancia exigidas por la covid, no quiso valorar la situación de abandono de uno de sus grandes e inacabados proyectos.

Como sea, los ingenieros valencianos consultados por este diario advierten del «descrédito y la mala imagen» que supone para la ciudad y para la profesión una estructura como la del estadio de Mestalla inacabada en una de las principales entradas a la ciudad. La imagen es «lamentable y supone además una oportunidad de inversión perdida».

el estadio fantasma. Diez años varado en Corts Valencianes 1 Fachada norte del nuevo estadio

2 Las cotorras anidan en la estructura 34 Óxido y deterioro en la estructura F

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