Los representantes del colectivo vecinal Amics de la Malva alertaron ayer en declaraciones a Levante-EMV del «clima de intranquilidad, si no de inseguridad, que se respira en el barrio desde que hace 3 años se instalaron en la zona los traficantes de heroína». «A cualquier hora del día, ves a consumidores pinchándose entre los coches o en un parque», además de que se han incrementado «los pequeños hurtos en comercios, los tirones, y en las últimas semanas los robos en los garajes», señala un portavoz de la entidad.

Esta fuente confirma que en su propia finca «acabamos de poner cámaras de vigilancia porque hemos detectado que nos entran en el parking y han robado varias veces en los coches aparcados rompiendo cristales y causando daños materiales», añade. La situación se ha complicado conforme han ido pasando los meses y solo la presencia policial en la calle disuade a los traficantes. Ayer, tres componentes de la AVV Amics de la Malva se reunieron con el concejal de Policía Local Aarón Cano y con el subdelegado del Gobierno Rafael Rubio, además de con el comisario de la policía local del Marítim. «La reunión fue muy cordial» pero los portavoces vecinales les reiteraron a los tres altos cargos que se necesita crear «un grupo multidisciplinar que reúna a las concejalías de Protección Ciudadana pero también a Vivienda, Servicios Sociales y Urbanismo». Porque a medio y largo plazo, «el problema del tráfico de drogas requiere soluciones integrales y no solo convertirnos en un estado policial que tampoco es lo que queremos», subrayó uno de los vecinos a este periódico.

El colectivo de Amics de la Malva también está preocupado ya que la tensión social entre vecinos y narcotraficantes puede dar lugar a enfrentamientos. Por eso, estos vecinos también actúan como vertebradores de la cohesión social, aunque «se necesitan más inversiones» en infraestructuras para los ciudadanos.