Los ayuntamientos tienen una capacidad de decisión limitada en las restricciones derivadas de la epidemia de covid-19. Pero ayer el de la ciudad de València dio varios pasos importantes en aras a restringir actividades y movimientos.

Así, el Centro de Coordinación Operativa Municipal (CECOPAL) decidió ayer echar el cerrojazo a las actividades municipales. Fundamentalmente, los mercadillos y el rastro, que quedan en suspenso hasta nueva orden. La venta no sedentaria, que se reparte a lo largo de la semana por diferentes barrios de la ciudad, estaba funcionando con restricciones en el número de puestos de venta, además de obligarse a establecer una especie de rutas de entrada y salida. Lo mismo sucedía con el rastro, cuyas imágenes durante la vuelta a la normalidad generaron verdadera alarma, al hacinarse los compradores en el nuevo recinto de la avenida Tarongers, lo que obligó al ayuntamiento a tomarse más en serio las medidas de control de aforo y establecimiento de vías de tránsito. De momento, ni una ni otra saldrán a la calle.

Estas restricciones también se aplican a actividades no esenciales organizadas y autorizadas por el consistorio. No habrá, de momento, ferias, mercados, jornadas de puertas abiertas o acontecimientos deportivos no profesionales. Se suspenden las clases en la Universidad Popular así como las actividades y formación (a excepción de aquellas que se puedan desarrollar en línea) de los Centros de Juventud, que solo permanecerán abiertos para atender ala ciudadanía. «También reducimos la actividad en las bibliotecas y las alcaldías de pueblo estarán operativas para cuestiones administrativas y con cita previa», aseguró el alcalde Joan Ribó.

También cierran todas las instalaciones deportivas, lo que, unido al cierre de gimnasios (ordenado por la Generalitat) deja como actividad deportiva el hacer gimnasia y correr por parques y calles.

En cuanto a los museos y monumentos de las concejalías de Patrimonio y Recursos Culturales y de Cultura Festiva cerrarán los lunes hasta nueva orden como medida de precaución. Esta decisión se ha tomado para minimizar el riesgo de contagio entre el personal de atención al público, puesto que en esta jornada -por razones organizativas- era necesario modificar el puesto de trabajo habitual de algunos trabajadores y se tenía que romper los grupos burbuja que se habían creado entre el personal de los museos. La medida se revisará periódicamente y cuando cambie la situación sanitaria se estudiará volver a abrir los centros los lunes

El alcalde de València, Joan Ribó ha puesto a disposición de la Generalitat los espacios municipales para cuando empiece el proceso de vacunación general

El centro no cerrará a mediodía

Mientras, la asociación de comerciantes del Centro Histórico ha anunciado que sus asociados (salvo los de hostelería, cerrados permanentemente) no cerrarán a mediodía para ganar esas horas en atención al público.