Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El Síndic pide al ayuntamiento que acabe con la polución de la "estación encubierta" de la EMT

Ángel Luna atiende la queja de un residente de la Finca de Hierro para reducir "la contaminación acústica y atmosférica" que generan los 2.247 autobuses que pasan cada día por 2 calles del centro

El intercambiador 
de la calle Xàtiva, en una 
imagen de ayer.  m.a.montesinos

El intercambiador de la calle Xàtiva, en una imagen de ayer. m.a.montesinos

El Síndic de Greuges Ángel Luna ha dado un mes de plazo al Ayuntamiento de València y a la EMT para que adopten «todas las medidas necesarias para reducir al máximo posible la contaminación acústica y atmosférica» que sufren los vecinos de la Finca de Hierro y los estudiantes y docentes del IES Lluís Vives. Este grave problema de salud ambiental y pública se ha producido por «el incremento notable del tráfico de autobuses urbanos» en dos calles que circunvalan el citado edificio y el prestigioso instituto. El Alto Comisionado de les Corts ha emitido una resolución ante la queja planteada por un vecino que denuncia «la estación encubierta» de buses -el intercambiador- que se ha creado en el carrer Xàtiva, tras la modificación de las líneas de la EMT que aplicó el presidente de la compañía y concejal de Movilidad Sostenible Giuseppe Grezzi el pasado 23 de marzo.

Ángel Luna advierte al consistorio que el aumento del tráfico en la zona -en las calles Xàtiva, plaza de San Agustín y Cobertizo San Pablo- «ha quedado demostrado», pues los informes que ha remitido la EMT al Síndic de Greuges reconocen que: «El número de expediciones de transporte público en el entorno ha aumentado de las 1.671 de 2019 a las 2.247 actuales, es decir, las 18 líneas aumentan el número de expediciones al día».

Además, relata el Síndic de Greuges, «el autor de la queja denuncia que con posterioridad a la modificación de líneas -aplicada en marzo-, circulan y paran un total de 3.686 autobuses» en las dos calles mencionadas y a la altura del Colegio Lluís Vives, justo en el patio de recreo. Por tanto, concluye que circulan «631 buses más entre las 2 paradas».

Para el comisionado de les Corts «ha quedado acreditada la inexistencia de informes técnicos municipales sobre el resultado que este importante aumento de tráfico de autobuses en la zona ha tenido para la contaminación atmosférica y acústica». «Los informes remitidos a esta institución -aclara el Síndic de Greuges- por el Ayuntamiento no se apoyan en datos o en mediciones efectuadas en la actualidad en la concreta zona afectada, por lo que no pueden ser valorados».

Por ello, Luna insta al Ayuntamiento de València a que adopte medidas correctoras contra los humos y el ruido derivados del exceso de buses «con la finalidad de proteger el derecho a la inviolabilidad del domicilio y los derechos constitucionales a la protección de la salud, a un medio ambiente adecuado y a una vivienda digna que tienen las personas allí residentes y los alumnos del IES Lluís Vives».

En defensa del consistorio y de la EMT, el Servicio de Playas y de Calidad Acústica y del Aire emitió un dictamen en el que argumenta que a raíz de la conversión en peatonal de la plaza del Ayuntamiento se hicieron una serie de mediciones en 6 puntos cercanos a la Finca de Hierro y al Lluís Vives. El servicio municipal, cuyo responsable político es también Giuseppe Grezzi, sostiene que «se ha producido un descenso general de los niveles de dióxido de nitrógeno» y «de los niveles sonoros», medidos estos últimos en la estatua de Vinatea.

Sin embargo, el Síndic de Greuges le afea al consistorio que las mediciones acústicas y atmosféricas se tienen que hacer en la zona donde denuncian los vecinos y no en la Plaza del Ayuntamiento.

Compartir el artículo

stats