Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El deterioro se hace patente en el Jardín de las Esculturas del IVAM

El museo anuncia un plan de mejora para el entorno pactado con los vecinos

El deterioro se hace patente en el Jardín de las Esculturas del IVAM

El deterioro se hace patente en el Jardín de las Esculturas del IVAM J. M. López

El Jardín de Esculturas del IVAM empieza a mostrar un sensible deterioro cuando solo hace unos meses que se ha inaugurado públicamente. Ya a las pocas semanas de su apertura apareció cubierto de pintadas, y ahora vuelve a estar pleno de garabatos y mensajes personales que sobresalen por encima las composiciones artísticas de Andreu Alfaro o Miquel Navarro. Desde el ayuntamiento ya han anunciado que se enviará una brigada para supervisar y, en su caso, mejorar el jardín. Y por parte del IVAM, que asegura que semanas atrás la situación era aún peor, se anuncia una próxima revisión del conjunto de acuerdo con los vecinos y las administraciones públicas (Ayuntamiento y Generalitat).

El Jardín de las Esculturas está justo detrás del IVAM, en la esquina de la calle Beneficencia con Na Jordana, 2.800 metros cuadrados que se consideran una prolongación del Instituto Valenciano de Arte Moderno en versión «pati obert». De hecho, a mediados del año pasado, tras un lustro de paradas y aplazamientos, este espacio vio la luz, con piezas de Miquel Navarro, Andreu Alfaro, Victoria Civera o Vicente Ortí.

Su ubicación y su apertura total son, sin embargo, enemigos íntimos del proyecto. Se trata de calles de poco tránsito, escasamente iluminadas y junto al instituto del Carmen, lo que lo convierte a menudo en refugio de personas sin techo, botellón para los jóvenes o centro de las iras de quienes hubieran preferido un lugar de esparcimiento para las familias de la zona.

En ese contexto, nada más ser inaugurado las piezas escultóricas y las paredes aparecieron llenas de pintadas que reflejaban ese malestar. Inmediatamente fueron limpiadas por los servicios municipales, pero ese vandalismo se repite una y otra vez y en todo este tiempo no ha desaparecido la sensación de semiabandono.

A día de hoy, los maceteros de metal que protagonizan el diseño del jardín están cubiertos de pintadas, y en las paredes donde se visualizan piezas escultóricas hay inscripciones de todo pelo. Así mismo, la parte ajardinada está descuidada y la hierba domina el espacio, a veces solo cubierto de tierra.

Plan de mejora

Ante esa situación, el gerente del IVAM, Sergi Pérez, explicó que se está desarrollando una estrategia de acercamiento al entorno y que después de varios encuentros con los vecinos y conocer sus expectativas se presentará en las próximas semanas una propuesta de mejora para todo el conjunto. «Este es un tema central de la agenda del IVAM», asegura. «La conexión con el entorno pasa por este espacio y tiene que estar en plenas condiciones», sentencia Pérez.

Fuentes municipales aseguraron, por su parte, que hoy mismo se enviará una brigada de jardines para inspeccionar la zona y tomar medidas, siempre con la idea de mejorar la parte verde de las instalaciones, que, por cierto, no son muchas.

Compartir el artículo

stats