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Ocupan una vivienda municipal después de tres años sin alquilarla

Los vecinos lamentan que se produzcan estas situaciones habiendo 700 personas en lista de espera para obtener una vivienda asequible

Ocupan una vivienda municipal después de tres años sin alquilarla

Ocupan una vivienda municipal después de tres años sin alquilarla

Vecinos de una finca pública gestionada por la empresa municipal Aumsa han denunciado la ocupación ilegal de una de las viviendas debido al tiempo que ha estado cerrada desde que se fueron los anteriores inquilinos hace dos o tres años. No entienden esa situación de abandono cuando hay alrededor de 700 personas o familias en lista de espera para tener una vivienda del ayuntamiento, cuyos alquileres oscilan entre los 200 y los 400 euros, según el tamaño. Desde Aumsa, no obstante, argumentan que los anteriores inquilinos de esa vivienda se fueron sin avisar y aún no han podido recuperar la propiedad del inmueble para ponerlo de nuevo en servicio.

Se trata de la calle Triador, número 30. En la fachada ya verse una pintada que dice «vivienda okupada». A las puertas de la finca (son cuatro portales en total) espera Trini Piquer, presidenta de la Asociación de Inquilinos de Vivienda Pública de València, que corrobora lo plasmado en la pared y asegura que el pasado sábado los vecinos alertaron de la ocupación ilegal de una de las viviendas.

No dio datos de los ocupantes, pero denunció que esa vivienda lleva vacía dos o tres años, desde que la dejaron los anteriores inquilinos, sin arreglar ni entregar a una nueva familia, que es lo que se hace en todos los casos y más aún, dice, habiendo 700 demandantes de vivienda pública en lista de espera.

«Es intolerable que se dejen abandonadas las casas habiendo tanta gente que la necesita. Y claro, ha pasado lo que ha pasado, que la han ocupado por una mala gestión de Aumsa», asegura Trini Piquer.

Según dice, Aumsa tiene alrededor de 700 viviendas en alquiler y cuando una se queda vacía inmediatamente se asigna a otra familia. Los alquileres son muy asequibles, de entre 200 y 400 euros, por lo que la demanda es muy alta. Se calcula que hay 700 demandantes en lista de espera.

En la actualidad, sin embargo, hay alrededor de 30 viviendas, calcula Piquer, que no tienen inquilino, una la que ha sido ocupada, lo que significa que «la gestión ha empeorado» en la empresa pública, que «vive básicamente de estos alquileres».

Problema de gestión

Reclama, por tanto, un cambio de rumbo y mayor diligencia en la entrega de viviendas, pues esto es simplemente «un problema de gestión».

En Respuesta a la Asociación de Inquilinos, fuentes de Aumsa explicaron que el funcionamiento sigue siendo el mismo de siempre, es decir, cuando una vivienda se vacía, se repara y se pone de nuevo en alquiler. En este momento hay 11 viviendas en proceso de adjudicación, otras siete que acaban de ser reparadas y se están reparando 12 más que se han quedado libres este año.

En el caso de la vivienda ocupada, aseguran que lleva varios años vacía porque el inquilino desapareció y no se ha podido todavía recuperar la posesión de la vivienda para volver a alquilarla.

Los vecinos se quejan también de la respuesta que encuentran en la empresa pública, que «todo lo que dicen es que si queremos que tapien las puertas».

Queda desierto un concurso de la empresa Aumsa

El consejo de administración de la empresa pública Aumsa, celebrado ayer, declaró desierto el concurso para construir cuatro viviendas protegidas de régimen general en la calle Sogueros del barrio del Carmen, «lo que evidencia que el gobierno de Ribó y el PSOE está siendo incapaz de promover la construcción de vivienda pública en la ciudad», según dijo el concejal del Grupo Popular, Giner Corell. Al respecto, ha recordado que la ejecución del Plan estratégico de la Vivienda 2018-2023, «está siendo un absoluto fracaso, porque de 327 viviendas sociales que incluye tan solo se han entregado cinco».

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