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El ayuntamiento amplía el plazo del IBI y prevé recaudar 3 millones menos

El PP asegura que el consistorio cerró el año con cien millones en el banco

El ayuntamiento ha puesto al cobro 681.203 recibos de viviendas y locales. | F. BUSTAMANTE

El ayuntamiento ha puesto al cobro 681.203 recibos de viviendas y locales. | F. BUSTAMANTE

El Ayuntamiento de València puso ayer al cobro los recibos del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) por el que este año espera recaudar 230 millones de euros, casi tres menos que en el ejercicio anterior. La novedad de este año está en el periodo de pago voluntario, que se amplía de dos a cuatro meses. Si habitualmente se daba de plazo desde el 1 de marzo al 30 de abril, este año será del 1 de marzo al 12 de julio, todo ello con el fin de facilitar las cosas al contribuyente en plena pandemia, asegura el concejal de Hacienda, Borja Sanjuán.

Según datos oficiales, este año se pondrán al cobro 681.203 recibos de viviendas y locales, que son 1.451 más que el año pasado. Y el importe de los mismos suma 230,4 millones de euros, que son casi tres millones menos que en el ejercicio anterior.

En este sentido, Borja Sanjuán explicó que este año no ha habido subida del IBI (ha quedado congelado) y además ha sido un año complicado desde el punto de vista de la actividad inmobiliaria, lo que motiva ese ligero descenso en la recaudación a pesar de tratarse de un impuesto muy poco variable y muy asumido por la población.

A estos 230,4 millones de euros del IBI corriente hay que sumar los 7,1 millones de los BICEs, que son unidades singularizadas o especiales en las que entraría, fundamentalmente, el puerto de València.

Cien millones en el banco

El problema, más que en la recaudación, parece estar, sin embargo, en el gasto de lo recaudado. Según denunció ayer el grupo popular en el Ayuntamiento de València, el resumen general de Tesorería de finales de diciembre de 2020 «desvela que el gobierno municipal de Ribó y el PSOE, en plena pandemia y con la ciudad acuciada por las necesidades sociales y económicas de muchos vecinos y familias, ha incrementado el dinero en el banco del Ayuntamiento en más de 17 millones de euros», lo que daba un total de 97 millones.

Un incremento del saldo bancario, denunció la portavoz del Partido Popular, María José Català, «que coincide con el sablazo fiscal aplicado a los valencianos de 30 millones al consolidarse en 2020 la subida generalizada de impuestos y tasas aprobada por el alcalde y sus socios de gobierno del PSPV».

Estas cifras, ha criticado la portavoz popular, «ponen de manifiesto que este año, más que nunca, en que estamos sufriendo las gravísimas consecuencias económicas y sociales de la pandemia de coronavirus, el Ayuntamiento podía y debía haber bajado los impuestos y tasas municipales, y en especial aquellos que más afectan a la actividad económica y más dificultan a las familias a llegar a final de mes».

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