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Hacienda asume la capacidad de revisar el catastro y prepara inspecciones a casas y locales

Se prevé un importante incremento de ingresos por IBI

En València hay alrededor de 600.000 locales y viviendas. m.a.montesinos

El Ayuntamiento de València ha anunciado un convenio con la Dirección General del Catastro que le permitirá revisar la situación de viviendas y locales e incorporar esas revisiones al propio catastro, lo que en definitiva puede suponer un importante incremento de ingresos para las arcas municipales sin necesidad de subir los impuestos. Queda para mejor ocasión una revisión general del catastro, pendiente desde los años noventa, pues la Concejalía de Hacienda entiende que no es el momento, en plena pandemia y crisis económica, de someter a la población a una subida tributaria generalizada.

Según explicó el concejal de Hacienda, Borja Sanjuán, València es la única ciudad que no tiene un convenio con la Dirección General del Catastro para poder revisar por sí misma las transformaciones que se producen en locales, viviendas, zonas industriales, etc. e incorporar esos cambios a la que es la base para luego cobrar el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI). Eso significa que hay una importante bolsa de locales y viviendas que o bien han ampliado superficie, que han cambiado de titularidad o han modificado su categoría y no están pagando sus impuestos correctamente.

Pues bien, ahora, tras la firma de este convenio, el ayuntamiento podrá inspeccionar esos locales o viviendas e incorporar su nueva situación al catastro, de manera que se revisen también sus impuestos municipales. En realidad, esas inspecciones ya existen, pero no se podían incorporar al catastro para regularizar oficialmente su situación.

Equipo especial

Borja Sanjuán explicó que el propósito del ayuntamiento es seguir con esas inspecciones y además crear un equipo catastral que en un principio estará compuesto por tres personas y que luego irá creciendo a medida que vaya siendo necesario.

Así mismo, está previsto sistematizar las inspecciones e ir haciéndolas correlativamente por sectores, de manera que haya una uniformidad en toda la ciudad a efectos tributarios.

La consecuencia de todo ello debe ser un importante incremento de la recaudación del IBI, que en la actualidad permite al consistorio ingresar alrededor de 230 millones de euros, la segunda mayor aportación a los presupuestos municipales después de la Participación en los Ingresos del Estado (PIE).

«Hay que tener en cuenta que un pequeño incremento porcentual pueden ser muchos millones de euros», asegura Sanjuán, quien advierte, además, de la necesidad de que todo el mundo aporte lo que realmente debe.

El máximo responsable de la Hacienda municipal cree, además, que no habrá muchos problemas para aplicar esta revisión, pues el cuerpo de inspectores ya ha hecho gran parte del trabajo. Según dice, «los funcionarios del IBI ya tienen un listado muy grande de locales y viviendas para revisar. Ya han ido trabajando todos estos años y ahora todo lo que tienen que hacer es trasladar esa información al catastro», añadió.

Aún así, aseguró que el proceso necesitará tiempo para poner el IBI al día. «Lo importante era tener la herramienta y ya la tenemos. El resto vendrá después», explicó.

La revisión general se deja para después de la crisis

Independientemente de este convenio para hacer actualizaciones puntuales del catastro, el Ayuntamiento de València tiene pendiente una revisión catastral completa, pues la última es de los años noventa y los valores están muy desactualizados. De hecho, Borja Sanjuán calcula que los valencianos pagan entre 300 y 400 euros de IBI menos que en Madrid o Barcelona. Su postura, no obstante, es dejar esa revisión, que supondría una subida generalizada del IBI, para tiempos de bonanza económica.

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