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Una incubadora de 'gadgets' en Las Naves

La sede de Innovación genera, a base de acierto y error, toda suerte de propuestas

Y una incubadora de «gadgets» en Las Naves

Y una incubadora de «gadgets» en Las Naves MOISÉS DOMÍNGUEZ. lugar

Las casualidades quieren que los caminos se crucen siempre. Y hay otro espacio desde el que parten procesos de monitorización de la ciudad: Las Naves. La incubadora de ideas que dirige Carlos Galiana. Que con cierta periodicidad anuncia la puesta en marcha de un proyecto que tiene su razón de ser en el 3.0. Con ensayo-acierto y ensayo-error. El más reciente en visibilizarse es el proyecto de AI Vision, un sistema de control de aglomeraciones a través de la inteligencia artificial, prágmático sobre todo en los tiempos actuales.

Semanas atrás se puso en marcha proyecto europeo FogGuru, instalando treinta sensores en La Marina de València para medir la calidad del aire, a los niveles de temperatura, la dirección o velocidad del viento, las corrientes del mar -instalados en este caso en el fondo marino- u otros indicadores como pueden ser el movimiento de personas o el tráfico, dirigidas a mejorar la sostenibilidad y que generó un concurso en el que el equipo ganador, utilizando esos datos, generó una app para detectar los problemas de sedimentación que afecta al puerto y su influencia en la calidad del agua y la biodiversidad. El segundo premio domó los datos de afluencia para generar un programa que aconseja cuando y cóm emitir promociones a los clientes.

Pero en el listado de proyectos, cada uno en una determinada fase de superación de objetivos, hay ideas de todo tipo. Como el impulso a una plataforma de venta on line de productos de proximidad. O el ambicioso proyecto ya realizado de monitorización de medio millar de personas mayores para conocer sus hábitos y movimientos y cuyo desarrollo coincidió con la cuarentena, cuando los ancianos tenían que pasar los días en soledad, vigilada.

Entre los proyectos Col·lab que ya están becados y destinados genéricamente a «transformar la ciudad», la tecnología juega un papel fundamental en iniciativas como Isibenestar, dedicada a la asistencia a personas mayores; T-Renta, una plataforma de alquiler de mobiliario; o una aplicación móvil para localizar y utilizar máquinas de agua potable (Jibu H2o), una aplicación que alerta cuando un producto de la nevera está a punto de caducar, con una alternativa de receta (Broculy), una aplicacion para vender las últimas entradas no vendidas de espectáculos a colectivos desfavorecidos (Cultura más Social) o herramientas de geolocalización para conectar a inmigrantes para facilitar su integración (Inmi).

Y las que vendrán con los premios de Innovación: ideas cuyo desarrollo se subvenciona durante este año. Ahí se encuentran desde una central de compras ecológica (Ecotira), una monitorización de datos en la ciudad para cuantificar los gases de efecto invernadero (Climómetre), una aplicación para que las personas con movilidad reducida conozcan los eventos culturales y así poder acudir con más frecuencia (Cultura es Vida), o una monitorización de la calidad del aire (Veolo).

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