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Declaran en ruina las barracas gemelas situadas junto a la Ronda Norte

El ayuntamiento ordena desalojar y rehabilitar las barracas de Panach, Bien de Relevancia Local, tras el desplome de la cubierta

Imagen del catálogo de 2008 de las barracas de Panach, en el antiguo camino de Farinós. | A.V.

Imagen del catálogo de 2008 de las barracas de Panach, en el antiguo camino de Farinós. | A.V.

Las barracas «gemelas» de Panach, las últimas de esta tipología que se conservan junto a la Ronda Norte, en el pulmón verde que forman la huerta de Vera y Benimaclet en la frontera con Alboraia, amenazan ruina. Así lo advierte el Servicio de Mantenimiento y Obras de Infraestructura, dependiente de la Concejalía de Desarrollo Urbano, que ha declarado la amenaza de «ruina inminente» de estas construcciones típicas valencianas incluidas en el Catálogo de Bienes y Espacios Protegidos del Ayuntamiento.

El catálogo describe nítidamente estas barracas, que presentan la dualidad clásica donde se desdobla una vivienda, destinando uno de los cuerpos a habitaciones y otro a cocina y almacén. Ambos edificios tienen las proporciones y forma típicas de estas construcciones tan escasas ya en la huerta y que poblaron abundantemente la misma hasta mediados del siglo XX.

Estas dos barracas, de propiedad privada, que destacan en la entrada a la ciudad por la V-21, forman parte de lo que fue el entorno rural de alquerías y molinos del camino de Farinós, cuyo trazado aún se conserva en relativo buen estado. Las barracas de Panach junto con la Alquería Serra y la antigua fábrica lechera de El Prado son las piezas más destacadas y amenazadas del patrimonio rural de esta parte de la ciudad. El presidente de la Asociación de Vecinos de Benimaclet, Paco Guardeño, afirma que los vecinos llevan años reclamando su recuperación y uso ciudadano y social.

Las barracas de Panach quedaron deshabitadas hace años y han sido ocupadas. «Son prácticamente las únicas que quedan y es una pena que se pierdan». «De nada sirve que se proteja el patrimonio si luego no se interviene para recuperarlo. Tanto si es público como si es privado, el ayuntamiento debe actuar o instar a los dueños a que actúen», apunta Guardeño.

Cubierta vegetal

La orden de «declaración de ruina inminente» destaca que las barracas de Panach «han superado el umbral de seguridad y representan ya un riesgo real para las personas y bienes».

El deterioro de las barracas se ha acelerado exponencialmente en los últimos años y los inspectores municipales han detectado desprendimientos en las cubiertas de ambas barracas así como la rotura del dintel, una de las puertas de acceso, que está apuntalada. Los técnicos advierten del riesgo de colapso parcial o total, por lo que ordenan a los propietarios a adoptar medidas urgentes. Instan al dueño a retirar las placas de fibrocemento desprendidas de la cubierta y a sustituir las vigas de madera dañadas. Los técnicos municipales proponen además la colocación de una sobrecubierta de chapa metálica provisional que permita evacuar aguas pluviales, así como el cierre de las puertas y la limpieza y retirada de escombros del interior.

Los técnicos municipales recuerdan que las barracas destacan por su interés paisajístico y etnológico y gozan de nivel de protección 1 monumental. Los propietarios han sido requeridos para su rehabilitación, incorporando una cubierta vegetal. En su resolución el ayuntamiento da orden de desalojo de las barracas o de lo contrario se actuará de oficio. El presidente de la Asociación de Vecinos de Benimaclet recordó que la propuesta que ellos han puesto sobre la mesa para el PAI de Benimaclet contempla la recuperación del patrimonio rural e industrial de la huerta de Benimaclet y Vera, además del soterramiento de la Ronda Norte para recuperar la conexión de la ciudad con caminos como el de Farinós.

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