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Pinedo vuelve a la normalidad tras siete meses ‘patas arriba’

Los vecinos quieren que la EMT mantenga la ruta de estos meses, por el centro del pueblo

La Carrera del Riu vuelve a ser
transitable, aunque se notan
las ‘cicatrices’.  miguel a.montesinos

La Carrera del Riu vuelve a ser transitable, aunque se notan las ‘cicatrices’. miguel a.montesinos

Los vecinos de Pinedo se han armado de paciencia durante siete meses. Es el tiempo en que su calle principal, la Carrera del Riu, ha estado cerrada en uno o en otro sentido. El tiempo en el que el autobús ha cambiado las paradas, en que han tenido que soportar ruidos, vallas, polvo... lo normal cuando se hacen obras para mejorar. Pero con la particularidad de que han ejercido de samaritanos a terceros: eran trabajos que mejorarán la vida de otros vecinos, los de El Perellonet.

El Ciclo Integral del Agua ha finalizado las obras de desdoblamiendo de la tubería que permitirá garantizarles el suministro y acabar con los cortes en el mismo. Ahora, en Pinedo ha vuelto la normalidad, aunque todavía se notan las consecuencias de estos siete meses: la carretera muestra en el asfalto los costurones que han dejado las zanjas. Aún se ve, en la rotonda de salida, algunas vallas por retirar. «Sí que hemos pedido que vuelvan a pintarnos toda la señalética» asegura el alcalde pedáneo, Salva Castelló.

Ha tenido su punto de caos, pero ha sido cuestión de acostumbrarse. «Las obras sehan hecho en cuatro tramos y dependiente de donde estaban, salías por una calle o por otra». Hubo que hacer rodeos pero «la gente del pueblo no lo ha llevado mal. Ha sido más caos para quienes pasaban, que a veces se encontraban una entrada cerrada y a veces, la otra». Sobre todo «en los tiempos que hacía buen tiempo y que querían venir a las playas».

A pesar de las numerosas políticas de pacificación, la de Pinedo sigue siendo una vía de bastante tránsito, a pesar de que, para ir a El Saler, lo normal es hacerlo por la autovía. Pero es cierto que los hay que, por costumbre, pasan por el centro. «No es una carretera de camiones, pero sí que es transitada. Aunque, en general, es para gente que viene a quedarse, sea para los restaurantes o para la playa».

Las obras empezaron en septiembre, precisamente para evitar la temporada de playa. Y ha dejado alguna situación paradójica, como que «con las obras, el autobús de la EMT entró en el centro del pueblo, en lugar de pasar por la calle principal, y muchos vecinos nos han dicho que prefieren ese trazado porque es más cercano. Vamos a solicitar si se puede modificar la línea». Ahora, la siguiente reivindicación son «aparcamientos, porque faltan. Hay bastantes plazas, pero muy alejadas de las viviendas», termina.

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