La concejala del PP Paula Llobet criticó ayer el nuevo revés a La Marina con la resolución de los tribunales que ha tumbado la licitación de la antigua estación marítima como centro de innovación. «Es una nueva chapuza del gobierno de Compromís y PSOE en la gestión de La Marina que sigue abandonada desde que llegaron. Lo que debía ser el centro de innovación de la ciudad sigue atascado y la sentencia judicial a la licitación de la Terminal es un nuevo revés a una gestión poco eficaz del Rialto que nos puede costar dinero a todos los valencianos», afirmó.

La concejala señaló que el proyecto estuvo mal planteado desde el inicio cuando el Ayuntamiento «dio la espalda al ecosistema innovador de la ciudad y en lugar de desarrollar un proyecto conjunto para apoyarlo a través de la colaboración público-privada como hacen las principales ciudades innovadoras del mundo, decidió dejar a nuestras start ups en la cuneta». «Una vez más, -reiteró Llobet- no se estuvo a la altura y se optó por un proceso en el que se adjudicó de forma irregular la gestión de la Terminal a una candidatura belga en lugar de trabajar conjuntamente con el sector en un proyecto que potenciara a nuestro ecosistema valenciano», lamentó.

Llobet planteó diversas preguntas en las diferentes comisiones y plenos sobre la situación en La Marina. Sin embargo, «sólo hemos encontrado la opacidad del gobierno liderado por Joan Ribó, que sigue sin responder a la situación que atraviesa el que debería ser uno de los motores de la innovación de la ciudad para generar empleo de calidad. No es así, y esta sentencia judicial es un ejemplo más de la situación que se vive», subrayó.

La respuesta dada a la concejala fue que el Consorcio Valencia 2007 le contestaría en febrero, antes del pleno. Cuatro meses más tarde, aún no se ha facilitado ninguna información al Grupo Municipal Popular a pesar de insistir en numerosas ocasiones.

El juzgado de lo contencioso-administrativo número 2 de València ha fallado contra la adjudicación de la antigua Estación Marítima a la compañía belga Fosbury & Sons. Así lo recoge la sentencia que da respuesta al recurso presentado por Valencia Innovation District.