La calle de Sagunto, antes Morvedre, recibe su nombre porque era la salida natural de la ciudad hacia la histórica ciudad, donde comenzaba su camino. El cronista de la ciudad del XIX, Vicente Boix, que eso sí era un cronista e historiador de los de verdad, la describe en su “Valencia histórica y topográfica” que “forma un arrabal de la ciudad, principiando en el puente de Serranos, hasta la torre que se llamó de la Unión y que se elevaba a la entrada del Camino de Moncada, la cual fue demolida en 1791 por su propietario Carlos Benet.

Dicha Torre, se decía, tenía un pasadizo subterráneo que conducía al colindante Monasterio de la Zaydía, histórico monumento desaparecido no hace muchos años, cuando un constructor lo compró y arrasó para hacer lucrativas colmenas de viviendas. A las monjas inquilinas les hizo una especie de caja de zapatos en tierras de Benaguasil. La torre sirvió en fortín en la Guerra de la Unión (1347) donde los valencianos se unieron –cosa siempre extraña- para luchar contra el despotismo del rey Pedro IV el del Punyalet.

El barrio de Morvedre o Sagunto estuvo llena de conventos ( San Antonio, San Pedro Nolasco, San Jaime, convento de Trinitarias y Santa Mónica),hospitales (San Lázaro para leprosos, el lazareto, San Guillem, y En Clapés), además de otros edificios singulares. Las Desamortizaciones, principalmente la de Mendizábal, saqueos e incautaciones del Estado de los bienes de las Órdenes Religiosas hizo que los ricos de la época acabaron siendo más ricos y los frailes y monjas en la calle. Los compradores lo deshicieron casi todo para generar más riqueza.

Por ejemplo, el convento mercedario de san Pedro Nolasco, en 1838, cuenta Fernando Pingarrón Esaín, fue adjudicado a Francisco Pasalaigua que alegaba quería “embellecer la ciudad” y hacer que el tráfico en dicha calle fuera fluido con su derribo, y crear allí una posada o casa de recreo. Le costó edificio y las dos hanegadas de huerto 60.000 reales. La Junta de Enajenación le impuso la condición de que se cargara la torre campanario para “desfigurar” lo que un día fue.

De tan rico patrimonio cultural y religioso nos queda la iglesia de san Antonio, la del convento de los Antoninos y luego Dominicos, hoy Salesianos, en un extremo de la calle y en el otro la iglesia de santa Mónica, que fue la del convento agustino allí establecido de la mano del arzobispo Juan de Ribera en los albores del siglo XVII, empeñado el eclesiástico Virrey y Capitán General de Valencia en evangelizar este arrabal tan poblado de moros que se le llamó la pequeña Argel, lo que nos indica de donde eran originarios y arribaban a nuestras costas y ué zonas de la ciudad ocupaban. Mientras el Barrio del Carmen actual era la Morería de Valencia, la hoy barriada de Morvedre o Sagunto era el arrabal, moros de más baja condición social.

En el año 1603, Fray Geronimo de San Lorenzo funda un Convento de religiosos agustinos descalzos al principio del carrer Murviedro (hoy Sangunto), sobre el solar que ocupaba la antigua casa-palacio de los Berenguer, con autorización del prelado. En un principio, los frailes se establecieron en una pequeña casa, pero las vocaciones crecen y se decide construir una nueva Iglesia, cuya primera piedra se colocaría el día de San José del año 1662. Diez años después se acabaría la capilla del Cristo y en 1691 se darían por terminadas las obras. Posteriormente, en 1742, se vaciaría el subsuelo de la iglesia y se construiría la gran cripta para los enterramientos, felizmente recuperada en el año 1993.

Juan de Ribera en 1604 regaló a los agustinos para su nuevo convento una imagen de Cristo Crucificado que encargó al escultor valenciano Juan Muñoz, “trasunto de la que se venera en el Colegio de Corpus Christi”, dice el Marqués de Cruïlles. Es éste un claro ejemplo de la pastoral cristológica icónica de Juan de Ribera en la que daba imágenes de Cristo crucificado en aquellos lugares donde advertía que estaban muy arabizados y con enrizada fuete fe a Mahoma para sustituir una fe a uno por otro. Lo intituló Cristo de la Fe, de ahí que muchos pueblos pueden sospechar de que en tiempos de la dominación-ocupación mora estuvieran más o menos arabizados.

A éste Cristo cuya devoción arranca en el XVII se sigue venerando hoy en la Iglesia de santa Mónica. La fiesta este año, limitada por la pandemia, se reducirá a dos actos internos en la iglesia, el pregón de Vicente García, director del colegio de la Santísima Trinidad, el miércoles 19 de mayo a las 19.30, y la Misa solemne el domingo 23 de mayo a las 12 horas, que presidirá el párroco José Ricardo Albelda, gran dinamizador de esta parroquia fundada sobre el solar de una antigua mezquita en 1238 por el rey Jaime I , según comunnica el presidente de los Clavarios del Cristo de la Fe, Enesto Payá Miralles.

El Cristo del arrabal de la Morería

El Cristo del arrabal de la Morería

En 1936 la iglesia fues asaltada y sus imágenes y enseres quemados o robados. También ardió la imagen del Cristo de la Fe. El cura párroco Francisco Moll Vives-Sala y sus dos vicarios Agustín y Mauricio martinez Ribera son asesinados a causa de su condición de sacerdotes católicos. Tras terminar la guerra, el culto se restablece el 1 de Abril de 1939.La imagen histórica fue coronada el 8 de junio de 1930. La nueva y actual imagen del Cristo, obra de Carmelo Vicent fue bendecida el 24 de mayo de 1942., la cual fue coronada en 1955. Hasta 1993 no terminarían las obras de restauración de los desperfectos ocasionados en guerra.

En enero de 1644, Urbano VIII otorga una bula concediendo indulgencias para el tercer dia de Pentecostés. La bula fue solicitada a petición de los vecinos de la calle Murviedro (hoy calle Sagunto) por lo que las fiestas debieron ser fundadas unos años antes.A mediados del siglo XVII se comenzó a festejar al Cristo por parte de los clavarios que son elegidos por los vecinos de la Calle Murviedro o Sagunto. Todavia no habia sido fundada la Codradía y la fecha elegida se asocia con la Pascua de Pentecostés.En 1672 fue inaugurada la capilla del Cristo actual, a expensas del canónigo Tomas Corbí. La Cofradía del Santísimo Cristo de la Fe es fundada por S.S. el Papa Clemente XI mediante bula expedida en 1701. La fiesta de la Cofradía es señalada “el segundo día de la Pascua del Espíritu Santo” es decir el lunes de Pentecostés.

Las celebraciones llegan a su cumbre en los años 2004 y 2005 en que se conmemora el IV Centenario del Cristo, el III Centenario de la fundación de la Cofradía, asi como las Bodas de diamante de la Coronación. Ello motivó una serie de actos culturales y religiosos de carácter extraordinario. La historia del barrio y su Cristo ha sido minuciosamente contada por Ignacio Pérez Llopis en un libo a lo largo de 00 páginas, que editó Vinatea hace tres años.